LA IDENTIFICACIÓN DE TODAS LAS VÍCTIMAS DE LA GUERRA CIVIL, CADA VEZ MÁS CERCA

 

LA IDENTIFICACIÓN DE TODAS LAS VÍCTIMAS DE LA GUERRA CIVIL, CADA VEZ MÁS CERCA

  • El Grupo de Genética Forense y Genética de Poblaciones de la Facultad de Medicina de la UCM participa en un proyecto de identificación de las víctimas de la guerra civil en Cataluña, a través del trabajo con perfiles genéticos

Irene Monmeneu

Madrid, 8 de octubre

Uno de los proyectos en los que participa el Grupo de Genética Forense y Genética de Poblaciones de la Universidad Complutense de Madrid consiste en obtener perfiles genéticos de las víctimas de la guerra civil localizadas en Cataluña, y remitir dichos perfiles al Hospital Valle de Hebrón de Barcelona, donde se cruzan  los resultados obtenidos con la base de datos de personas vivas, para identificar los restos de estas víctimas. Así lo cuenta Sara Palomo, investigadora del Grupo, quien, en una entrevista para INFOACTUALIDAD, afirma que han conseguido obtener perfiles genéticos bastante completos en más del 60% de los casos, al tiempo que lamenta los pocos recursos que reciben y la falta de implicación institucional.

- ¿Cómo contribuye su labor a la recuperación de la memoria histórica y cultura de la paz, en la línea del objetivo de la Generalitat?

En el caso del proyecto de identificación de víctimas de la guerra civil lo que hacemos es aportar perfiles genéticos de los fallecidos para comparar dichos perfiles genéticos con los perfiles de los supuestos familiares. Cuanto más estrecho sea el lazo de parentesco más sencilla será la identificación, complicándose la misma a medida que la relación de parentesco sea más lejana. Por esta razón, cuanto mayor sea el tiempo transcurrido desde la muerte de la persona a identificar, más compleja será su identificación, no solamente por el estado de preservación de sus restos, sino también por la ausencia de familiares vivos con una relación directa cercana. Esto contribuye a que toda persona con familiares fallecidos por causa de la guerra pueda finalmente saber qué sucedió con ellos y darles un entierro digno.

“Toda persona con familiares fallecidos por causa de la guerra pueda finalmente saber qué sucedió con ellos”

- ¿Qué conclusiones extraen de los informes que han remitido hasta la fecha?

Hasta la fecha hemos observado que en general los restos analizados, salvo ciertas excepciones, se encuentran en un estado de preservación relativamente bueno en comparación con otros estudios que hemos realizado a partir de restos humanos de origen arqueológico de mayor antigüedad. De forma que hemos conseguido obtener perfiles genéticos bastante completos en más del 60% de los casos. Esto es algo muy positivo para poder facilitar posteriormente la labor de identificación.

“NO EXISTE UNA BASE DE DATOS DE DESAPARECIDOS Y FAMILIARES A NIVEL NACIONAL”

- ¿Qué es lo que más les ha sorprendido durante la realización de este trabajo?

Lo que más nos ha sorprendido en el buen sentido ha sido el buen estado de preservación de muchos restos analizados.

Sin embargo, por otro lado, lo más sorprendente, en un sentido menos positivo, es la inexistencia de una base de datos de desaparecidos y familiares a nivel nacional. Es un error que se esté trabajando de forma independiente en cada Comunidad Autónoma sin cruzar datos, y esto hace que se pierda mucha información. Sería muy positivo que se pusieran en común los resultados obtenidos por los diferentes equipos de las diferentes regiones. Afortunadamente desde hace algún tiempo se está en la línea de resolver este problema.

- ¿Con qué obstáculos se encuentran a la hora de desarrollar su labor?

Al enfrentarnos al estudio de restos esqueletizados siempre nos topamos con el problema del estado de conservación de los mismos, el cual va a influir de forma directa en la obtención de resultados de carácter genético. Este estado de preservación puede variar en función de la antigüedad de las muestras. Otro factor fundamental es el ambiente al que se ha visto expuesta la muestra durante el tiempo que ha estado enterrada.

Por ejemplo, en el contexto del proyecto de recuperación de la memoria histórica en Cataluña, hemos tenido una mayoría de casos muy bien preservados, pero sin embargo el caso concreto de los restos extraídos del Memorial de los Camposines nos han proporcionado unos resultados muy pobres, y esto seguramente puede deberse a que se trataba en su mayoría de restos que habían estado expuestos durante largos periodos de tiempo a las condiciones ambientales externas sin haber sido enterrados. Esta exposición directa a cambios de temperatura y sobre todo a la humedad favorece no solo la descomposición externa de la muestra, sino también la degradación del material genético que la muestra contiene.

Otros obstáculos importantes son la ausencia o escasez de parientes cercanos de las víctimas o la simple falta de información histórica que permita elaborar hipótesis sobre el origen de un resto humano concreto.

“Agradeceríamos mucho que nuestro grupo dispusiese de más recursos e implicación de las instituciones.”

- ¿Cuáles son sus objetivos profesionales en este proyecto?

Desde el punto de vista profesional, tal vez el principal objetivo podría ser el perfeccionamiento de las técnicas para llevar a cabo este tipo de trabajos. En España hay capacidad técnica para realizar este tipo de proyectos, al mismo nivel que en los países más avanzados. No obstante, agradeceríamos mucho que nuestro grupo dispusiese de más recursos e implicación de las instituciones.

- ¿Cuál es la labor que desarrollan como equipo?

El trabajo que desarrollamos como Grupo de Genética Forense y Genética de Poblaciones puede dividirse en tres ramas, todas ellas aplicaciones diferentes de la genética de poblaciones: Por un lado, estaría la vertiente relacionada con el ámbito forense, donde se pueden enmarcar trabajos de análisis de parentesco y de identificación personal a partir de restos humanos parcial o totalmente esqueletizados.

Respecto al ámbito de la genética de poblaciones, llevamos a cabo estudios del origen biogeográfico, analizando principalmente marcadores del cromosoma Y y del ADN mitocondrial. Estos trabajos se pueden realizar con la finalidad de conocer el origen biogeográfico de un individuo concreto (lo cual puede ser interesante también desde el punto de vista forense); pero además también permiten establecer relaciones entre diferentes poblaciones humanas tanto en el tiempo como en el espacio, siendo útiles para el estudio de movimientos poblacionales, migraciones, etc. Dentro de esta área hemos trabajado en varios Proyectos Nacionales, uno de ellos aún vigente, enfocados fundamentalmente al estudio de la Transición Neolítica en la Península Ibérica, y también al estudio de los periodos Calcolítico y Edad de Bronce.

En tercer lugar, nuestro equipo también ha participado en varios proyectos del ámbito clínico, como algunos relacionados con el metabolismo del hierro, en colaboración con diferentes hospitales y especialistas médicos.

De forma más reciente, estamos desarrollando nuevos estudios enfocados a la determinación de características fenotípicas (rasgos físicos como el color de ojos, piel y pelo) a partir de restos esqueletizados o momificados. Y por último estamos buscando formas de determinar si un individuo padeció una determinada enfermedad infecciosa mediante la búsqueda del genoma del agente infeccioso entre la microbiota de los restos esqueléticos.

Además, de manera transversal a nuestra labor investigadora, también desarrollamos de forma activa una importante labor docente; impartiendo cursos al público general, y en colaboración con instituciones como el Cuerpo de la Guardia Civil.

- ¿Cómo conecta su trabajo el pasado con el presente?

“La genética va a aportar una parte del rompecabezas para poder reconstruir el pasado, pero para ello siempre necesitamos colaboración”

Los restos del pasado y del presente están relacionado por un lapso de tiempo variable: esa relación será más o menos compleja dependiendo de como de largo sea ese lapso. En el caso de los estudios biogeográficos los podemos relacionar mediante la comparación de los perfiles genéticos obtenidos a partir de un conjunto de individuos exhumados en un determinado lugar, con los perfiles genéticos de la población que habita en la actualidad ese mismo lugar. Lo más efectivo, sin embargo, sería poder estudiar esa variabilidad genética a lo largo de muchos periodos temporales, para poder obtener una visión más real de los movimientos poblacionales que han tenido lugar a lo largo del tiempo en esa región concreta.

En cualquier caso, la genética va a aportar una parte del rompecabezas para poder reconstruir el pasado, pero para ello siempre necesitamos la colaboración con expertos en otros ámbitos como historiadores, antropólogos o arqueólogos.