LA ALEGRÍA DEL FEMINSIMO ACTUAL EN CONTRA POSICIÓN A LA TRAGEDIA DEL PASADO

by Nerea San Miguel

Madrid, 9 de marzo de 2019

Emoción, unión y respeto son las palabras que describen el 8 de marzo. Jóvenes, niños y mayores salen juntos a las calles a luchar por la igualdad entre hombres y mujeres en una manifestación que viste las calles de las ciudades de morado para concienciar a una sociedad que pretende mirar hacia otro lado con las mujeres asesinadas, las agresiones y desigualdades, pensando que la lucha ya ha terminado, y lo impregna todo con esperanza. Esperanza en el cambio. 



Fotografía del incendio de la fábrica de textiles de Nueva York (Foto: Infobae)

Pero esa sensación de unión y poder, de alegría y celebración por lo conseguido no siempre han sido así. En el año 1875, un 8 de marzo como este, cientos de mujeres trabajadoras en fábricas de Nueva York decidieron unirse y salir a la calle para manifestarse a favor de un salario digno y que fuera equiparable al de los hombres, que por hacer el mismo trabajo cobraban el doble que ellas. Por desgracia la respuesta a esta reivindicación fueron cargas policiales en las que cientos de mujeres murieron. Fue entonces cuando se comenzó a tomar conciencia del problema que había y se creó el primer sindicato femenino.

Sin embargo, el 25 de marzo de 1911 sucedió una de las mayores tragedias en la historia del feminismo. Una fábrica de textiles en Nueva York ardía con cientos de sus trabajadoras dentro, que no pudieron escapar porque los dueños de la fábrica habían sellado las llaves para que estas no salieran ni robaran, por lo que acabaron calcinadas o lanzándose por las ventanas.

El 28 de febrero de 1909 se celebraba por primera vez el Día de las Mujeres Socialistas en EEUU, en 1910 se comenzó a hablar del Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

En España comenzó a conmemorar en 1936, y la ONU la institucionalizó como fecha oficial en 1975.