DERROTA HISTÓRICA DEL BARÇA EN EL OLÍMPICO DE ROMA

Madrid, 11 de abril de 2018

El FC Barcelona cayó ayer eliminado contra todo pronóstico de la Champions League, tras un partido desastroso contra la Roma en el que el equipo local consiguió remontar una desventaja de tres goles y apear al conjunto de Ernesto Valverde de la máxima competición europea. La pésima forma física de los jugadores barcelonistas contrastó con la increíble intensidad demostrada por sus rivales durante todo el partido, consiguiendo un resultado de 3-0 que hace historia, y que deja al Barça fuera de semifinales por tercer año consecutivo.

El Barça llegaba al Olímpico de Roma confiado. El 4-1 de la ida daba suficiente tranquilidad a los hombres de Valverde, que solamente tenían que meter un gol para neutralizar el tanto de la Roma en la ida y sentenciar la eliminatoria. Sin embargo, pronto se vio que el partido iba a ser muy diferente. El delantero centro de la Roma Edin Dzeko, referencia en ataque del conjunto dirigido por Eusebio di Francesco, adelantó al conjunto capitolino a los 5 minutos de partido por un error defensivo de bulto, de los que se repetirían a lo largo de los minutos.

El Barça no entró en ningún momento en el partido, y se limitó a intentar evitar las internadas de la Roma mientras era incapaz de conectar jugadas, e insistía en jugar hacia atrás, a pesar de las dificultades existentes en la salida del balón en esa zona del campo. Leo Messi falló una falta en la frontal del área que se le fue arriba, en lo que constituyó la mejor jugada del Barça durante el primer tiempo. La mejor noticia para los culés fue llegar al descanso sin recibir más de un gol.

En el túnel de vestuarios, el capitán Andrés Iniesta, que ayer jugó el que probablemente sea el último partido de Champions League de su carrera, avisaba a sus compañeros de que, si seguían con esa falta de intensidad y de concentración, caerían eliminados. La segunda parte reprodujo el mismo guion, con un Barça irreconocible y con una Roma valiente a la que no parecía pesar el paso de los minutos. Los fallos se multiplicaban. Nelson Semedo, el peor del Barça, no era capaz de controlar las internadas de los atacantes de la Roma. Sergi Roberto estaba desaparecido, Iniesta no conseguía arrancar, y tampoco Leo Messi, muy presionado por la defensa capitolina. Sin embargo, al Barça le valía ese resultado para pasar. Todo cambió cuando Gerard Piqué derribó a Edin Dzeko en el área. De Rossi transformó el penalti, y puso a la Roma a un gol de pasar.

El gol de Manolas, el delirio

Ni siquiera cuando el Barça vio el peligro de cerca reaccionó. Siguió insistiendo en el juego rácano y sin ganas que había mostrado durante todo el partido, regalándole el balón a la Roma, y no sabiendo gestionar la cada vez más pírrica renta que les quedaba. El portero del Barça, el alemán Marc-André ter Stegen, sacó en el último momento dos ocasiones de delanteros de la Roma. Sin embargo, en el ambiente se respiraba la remontada, y, después de que la Roma botase un córner, el defensa griego Kostas Manolas cabeceó a la red el que sería el definitivo 3-0, y que clasificaba a la Roma. El encargado de cubrirle era Semedo, que volvió a equivocarse en la marca y le dejó moverse a placer. El estadio se volvió loco con el gol, y solamente entonces el Barça reaccionó, pero fue demasiado tarde. Valverde, que no había metido ningún cambio, dio entrada casi de golpe a André Gomes, Dembélé y Paco Alcácer. Después de todo un partido sin hacer nada, al equipo barcelonista le entraron las prisas, pero era demasiado tarde. Estaban fuera.

El pitido del árbitro sumió a los jugadores en la consternación. Tanto Ernesto Valverde como el presidente del Barça, Josep Maria Bartomeu, asumieron toda la responsabilidad, y mostraron su afectación por el resultado. Nadie entiende lo que pasó. La dejadez que algunos jugadores mostraron en el campo recordaba a la eliminatoria del año pasado en cuartos de final contra la Juventus. El Barça se creyó que ya estaba en semifinales, y resultó que no. Con este resultado, ya son tres las temporadas que han pasado desde el último título europeo barcelonista. En las últimas siete temporadas, el Barça solamente ha ganado una Champions League. El resultado de ayer fue merecido, con una Roma extraterrestre y un Barça hundido sin remisión.

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