MACRON PRESENTA SU POLÉMICA LEY MIGRATORIA CON OPOSICIÓN CRECIENTE EN SU PARTIDO

by Felipe Manchón Campillo

Madrid, 21 de febrero de 2018

El Gobierno francés debatirá hoy en Consejo de Ministros su proyecto de reforma de la ley de migración, que incluye nuevas restricciones en el proceso de solicitud de asilo, y la posibilidad de aumentar las penas de cárcel para los trabajadores sin papeles. El proyecto cuenta con la oposición de una parte del partido del presidente Emmanuel Macron, La République en Marche, que consideran que la nueva ley es excesivamente restrictiva.

El proyecto, que ha sido elaborado por el ministro del Interior, Gérard Collomb, ha sido definido por fuentes del gobierno como “enérgico, severo y humanista”. Las principales medidas que incluye son la posible pena de prisión y fuerte sanción económica a los migrantes que crucen la frontera con papeles falsos, así como a los extranjeros que trabajen sin papeles en Francia, que podrían ser condenados hasta a cinco años de prisión y multas de hasta 75.000 euros, la ampliación de la detención preventiva, y la restricción al máximo de los supuestos en que puede pedirse el asilo.

Emmanuel Macron y su ministro del Interior, Gérard Collomb (FOTO: Twitter)

Con su presentación en el Consejo de Ministros, el proyecto de ley migratoria empezará su proceso de aprobación, primero en la Asamblea Nacional, donde LREM tiene una mayoría sólida, y después en el Senado, donde Los Republicanos, el partido del centro derecha francés, tiene la mayoría, lo que tal vez obligue al Ejecutivo galo a aceptar algunas de las enmiendas propuestas por la oposición.

Sin embargo, el Gobierno galo tendrá que enfrentar la oposición de varios diputados de la mayoría presidencial, que creen que se ha ido demasiado lejos con esta ley. “El riesgo es banalizar el encierro. Esta ley introducirá por primera vez en la legislación francesa las medidas más restrictivas en materia de derechos individuales” señaló la diputada Florence Granjus. En términos similares se manifestó el también diputado François Michel-Lambert, que acusó al Gobierno de haber acordado los puntos más polémicos de esta ley antes siquiera de que fuese votada, y que dejó abierta la posibilidad de votar en contra de ella.

Collomb, un duro contra las migraciones

Antes de que se aprobase esta ley, el ministerio del Interior aprobó dos circulares muy restrictivas respecto de los derechos de los migrantes. Una de ellas fue la llamada “circular Collomb”, la posibilidad de que cuerpos de seguridad se presenten en centros sociales donde se alojan los migrantes para tomarles los datos. Esta medida fue ampliamente contestada por diversas organizaciones pro derechos humanos, y también por el Defensor del Pueblo, el exministro de Justicia Jacques Toubon, que incidió en que el Gobierno francés debe proteger los derechos de los migrantes porque son derechos humanos.

Incluso antes de su elección en Place Beauvau, la sede del ministerio del Interior, Gérard Collomb tenía una aproximación muy dura respecto de las migraciones, alejándose de la ortodoxia de su antiguo partido, el Partido Socialista, en este sentido. Como ministro, se ha opuesto a cualquier medida que implicase más plazas de asilo en Francia, aun a costa de ser acusado por algunos diputados de la oposición de actitudes que rayaban el fascismo.

Varios medios franceses señalan, además, el cambio de opinión de Emmanuel Macron al respecto de este tema. Durante la campaña, prometió que, si llegaba a la presidencia, plantearía una política humanista en este sentido. Sin embargo, los pasos dados durante su mandato se alejan de esta promesa, lo que ha provocado que algunos de sus viejos socios le recriminen en columnas de periódicos su actitud. La visita a Calais, la ciudad gala con más migrantes, en el mes de enero, confirmó que Macron ha iniciado una nueva etapa en gestión migratoria que alcanza su cumbre con la presentación de la nueva ley.

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