OLIVIER FAURE, NUEVO PRIMER SECRETARIO DEL PARTIDO SOCIALISTA FRANCÉS

Madrid, 16 de marzo de 2018

Olivier Faure, presidente del grupo parlamentario socialista en la Asamblea Nacional, es el nuevo primer secretario del Partido Socialista francés, al haber obtenido un apoyo cercano al 50% en la votación de los textos previa a la celebración del congreso del partido. El segundo clasificado, el exministro de Agricultura Stéphane Le Foll, ha renunciado a disputar la segunda vuelta, lo que deja a Faure al frente de un partido deprimido y con un futuro poco claro.

La victoria de Faure en este congreso interno del PS era casi segura. Convertido en la cara visible de los socialistas desde las legislativas de junio, su candidatura contaba con el apoyo de figuras importantes del partido, como el exprimer ministro Jean-Marc Ayrault, el primer secretario saliente, Jean-Christophe Cambadélis, la alcaldesa de Lille y exprimera secretaria de la formación, Martine Aubry, y el exministro del Interior, Matthias Fekl. En la votación de los documentos que los cuatro candidatos presentaron para intentar ser elegidos, Faure, de 49 años, consiguió un 49,7% de votos favorables, obteniendo su calificación para una eventual segunda vuelta.

Sin embargo, y como era esperado al conocerse los datos del recuento, el segundo candidato más votado, con un 25% de los sufragios, Stéphane Le Foll, que debía enfrentarse a Faure, anunció esta mañana su retirada de la carrera. “El resultado es inapelable. Olivier Faure ha obtenido el mejor resultado, y por tanto, yo considero que tiene la responsabilidad de ser el próximo primer secretario de este Partido Socialista” declaró ante la prensa. Los otros dos candidatos que se disputaron el liderazgo del partido fueron el eurodiputado Emmanuel Maurel, representante del ala izquierda del PS, con un 18% de los votos, y el diputado Luc Carvounas, que defendió una visión centrista del partido, con un 7%.

Un partido derrumbado por el peso de las derrotas

Con la convocatoria de este proceso interno, que desembocará en la celebración de un congreso que se celebrará a finales de mes en Aubervilliers, cerca de París, el PS intenta demostrar que no es un partido condenado. La dura derrota en las elecciones presidenciales de mayo, en las que el candidato socialista, Benoît Hamon, obtuvo el peor resultado de la historia reciente del partido, y el tormentoso final del quinquenio de François Hollande provocaron la dimisión de la anterior dirección y que el partido quedase en manos de una dirección colegiada. El congreso, sin embargo, se fue animando con la presentación de las diferentes candidaturas, y se convirtió en una puesta en escena de las diferentes tendencias existentes en el seno de los socialistas. Los partidarios acérrimos del expresidente Hollande, como el alcalde de Dijon François Rebsamen, se colocaron del lado de Le Foll, mientras que los desencantados con la política del presidente apoyaron a Faure.

El trabajo que Olivier Faure tiene es titánico. Su objetivo pasa en primer lugar por frenar la sangría de militantes y altos cargos que se marchan del Partido Socialista para unirse al partido del presidente Emmanuel Macron. Asimismo, deberá articular una estrategia para intentar competir en las próximas elecciones, e intentar reverdecer laureles.

El primer triunfo para él se puede producir este próximo fin de semana, en la segunda vuelta de las elecciones legislativas en Alta Garona, en las que el candidato socialista, Joël Aviragnet, es favorito tras ganar claramente la primera vuelta. Además, el nuevo primer secretario tendrá que iniciar su labor en una nueva sede, después de la venta del emblemático edificio de la calle Solférino de París en el que estaban las oficinas del PS. Con un apoyo transversal entre las principales familias socialistas, Faure empezará próximamente su labor. Solamente el tiempo dirá si tiene éxito.

 

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