ERDOĞAN ADELANTA UN AÑO Y MEDIO LAS ELECCIONES EN TURQUÍA

by Felipe Manchón Campillo

Madrid, 19 de abril de 2018

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan, ha anunciado esta mañana que las elecciones presidenciales y parlamentarias que debían celebrarse en noviembre de 2019 se producirán el 24 de junio. El líder turco cede así a las demandas de su socio de gobierno, el nacionalista Devlet Bahçeli, que había pedido un adelanto electoral para revalidar la actual mayoría. “La situación en Siria y en otros lugares urge cambiar al nuevo sistema ejecutivo para adoptar pasos sólidos de cara al futuro de nuestro país” ha declarado el presidente para justificar la decisión.

El AKP, el partido de Erdoğan, había alcanzado en los últimos días un acuerdo con los nacionalistas del MHP para formar una nueva coalición, que ha recibido el nombre de Alianza Popular. Precisamente el MHP, en boca de su portavoz, Devlet Bahçeli, había solicitado ayer al presidente Erdoğan que los comicios se celebrasen lo antes posible por la situación general de inestabilidad en el país. Turquía está rodeada por países con situaciones muy tensas, como Irán o Siria, y sufre además una devaluación de la lira turca que se ha notado en el bolsillo de la ciudadanía. Analistas apuntan a la reciente victoria de Turquía contra las milicias kurdas de Siria como una razón por la que el presidente ha adelantado la convocatoria electoral.

Las encuestas muestran que el AKP revalidará su mayoría en la próxima formación parlamentaria, aunque las proyecciones de escaños pronostican un escenario sin mayorías absolutas para el presidente turco y sus intereses. No deja de ser cierto, sin embargo, que estos sondeos fueron publicados previamente a esta convocatoria electoral anticipada, y que estas cifras pueden cambiar. Estas elecciones no ofrecen en principio ningún riesgo real para el AKP, que volvería a ganar con una distancia bastante elevada sobre sus rivales, y el acuerdo con el MHP viene a intentar evitar todos los posibles problemas que sobrevengan. Los sondeos pronostican que la coalición entre la formación de Erdoğan y los nacionalistas turcos ganará estos comicios, a gran distancia del Partido Republicano Popular (CHP), de centro izquierda, y que el Iyi Parti, fundado por varios críticos del MHP, y con una ideología conservadora, pero proeuropea, podría entrar con fuerza en el próximo Parlamento otomano.

Una elección para consolidar el poder de Erdoğan

Estas elecciones llegan en un periodo convulso en Turquía, que empezó tras el golpe de Estado fallido de julio de 2016. Entonces, un grupo de militares se levantaron contra Erdoğan, pero el propio presidente consiguió detener la intentona militar. La consecuencia de ello fue el comienzo de una política enormemente represiva por parte del presidente, que metió en la cárcel a varios rivales políticos, y purgó a diferentes sectores críticos, y que culminó con una reforma constitucional que reformaba radicalmente el sistema político turco, que pasaba de ser parlamentario a presidencialista, y que fue aprobada en un referéndum en que obtuvo un 51,41% de los votos. A partir de esta reforma, el primer ministro, Binali Yıldırım, se ha convertido en un simple colaborador del presidente, y será la cara visible del AKP en estas elecciones en las que se disputarán 50 escaños más que en la elección pasada.

En cuanto a la elección presidencial, Recep Tayyip Erdoğan será previsiblemente reelegido sin ningún problema, ya que, de momento, ningún candidato de peso se ha presentado contra él. Los rumores apuntan a que el líder del CHP, Kemal Kılıçdaroğlu, podría ser candidato a la jefatura del Estado, y otros nombres que suenan dentro de las filas de los republicanos son Deniz Baykal, exlíder del partido, Ali Koç, empresario y vicepresidente del Fenerbahçe, o Yılmaz Büyükerşen, alcalde de la ciudad de Eskisehir. Otra opción pasaría por apoyar la candidatura de un político de otro partido, como Meral Akşener, líder del Iyi Parti, o incluso Abdullah Gül, exprimer ministro y expresidente, y antiguo aliado de Erdoğan. La posibilidad de que Gül, con el carnet del AKP, sea el candidato unitario de la oposición turca, es real, y se desentrañará en las próximas semanas.

Esta cita con las urnas, que previsiblemente consolidará el poder absoluto de Erdoğan, podría dejar manos libres al presidente turco para aplicar sus políticas. Diferentes organizaciones de derechos humanos han denunciado en repetidas ocasiones las purgas y persecuciones que los contrarios al presidente han tenido que afrontar, medidas recrudecidas a partir del golpe de julio de 2016, y de la reforma constitucional. Uno de estos líderes, Selahattin Demirtaş, expresidente del HDP, partido de izquierda kurda, y apodado por algunos como "el Obama kurdo", fue detenido en 2016, y se expone a una pena de 142 años de prisión. La oposición teme que este adelanto electoral refuerce a Erdoğan para continuar la evolución del kemalismo al erdoganismo. Todo se dirimirá el próximo 24 de junio.

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