MUERE TOM WOLFE, ARTÍFICE DE UNA NUEVA ERA EN EL PERIODISMO UNIVERSAL

MUERE TOM WOLFE, ARTÍFICE DE UNA NUEVA ERA EN EL PERIODISMO UNIVERSAL

El escritor y periodista norteamericano Tom Wolfe, uno de los creadores del Nuevo Periodismo, tendencia que revolucionó la profesión en los años 60 y 70, falleció ayer en Manhattan a los 88 años tras sufrir una grave infección. Siempre luciendo el característico traje blanco que indignaba a los puristas, Wolfe marcó época con un estilo revolucionario de relato que inundó el periodismo universal, y con libros que fueron récord de ventas como “La hoguera de las vanidades” o “The right stuff”, en los que alternó la realidad y la ficción.

FOTO: www.cronista. com

Wolfe había nacido en 1930 en Richmond, Virginia, la antigua capital de la Confederación, en una familia conservadora que marcó gran parte de su pensamiento. Tras estudiar en Princeton, trabajó en periódicos importantes, como el Washington Post o el New York Herald Tribune, donde empezó a demostrar un estilo particular a la hora de escribir, con muchos tintes literarios, lo que él mismo definiría como “periodismo literario”, y que se centraba más en la verdad que en los hechos, e incorporaba, entre otros elementos innovadores, detalles de las escenas, varios puntos de vista y una descripción minuciosa de los protagonistas. El Nuevo Periodismo, en el que también participaron otras figuras como Truman Capote o Gay Talese, había nacido.

Después de muchos años escribiendo artículos en diversas publicaciones, Wolfe publicó en 1987 su primera obra de ficción, una novela satírica llamada “La hoguera de las vanidades”, que se situaba en el Nueva York de los años 80 en un entorno de racismo y excesos de Wall Street. La obra fue reverenciada por la crítica, e incluso llevada al cine por Brian de Palma. Otros libros importantes escritos por Wolfe fueron “The right stuff”, en que informó sobre las misiones de reconocimiento espacial de la NASA, y “La palabra pintada”, un libro de arte en que criticó las pinturas de Andy Warhol y Jackson Pollock, entre otros.

La pelea eterna con Norman Mailer

Tom Wolfe era un hombre que no huía de la polémica, y que siempre fue contra lo establecido, criticando ferozmente a algunos personajes de Hollywood cercanos a la izquierda, como el compositor Leonard Bernstein. Sin embargo, las víctimas favoritas de sus satíricos ataques eran aquellos a los que él llamaba “Los tres chiflados”, John Updike, John Irving y Norman Mailer. Precisamente con Mailer las diferencias fueron sonadas, y su antagonismo se extendió hasta el fallecimiento de este en 2007. A él y a otros tantos dedicó Wolfe uno de sus libros más polémicos, “La izquierda exquisita”.

Ideológicamente, Tom Wolfe era conservador, y eso le granjeó numerosas críticas por parte de algunas personas. En los últimos años, defendió la guerra de Irak y dio su apoyo a George W. Bush. Sin embargo, tras confirmarse ayer su fallecimiento, las muestras de pesar por la noticia trascendieron las ideologías. Todos reconocieron la importancia que Tom Wolfe ha tenido en el periodismo y en la literatura, y en la búsqueda de nuevos géneros intermedios, y coincidieron en señalar que su contribución al periodismo del siglo XX fue impagable y quedará para siempre impregnada en el periodismo.