TRINIDAD DEIROS: “CONGO ES UN PAÍS QUE NUNCA HA CONOCIDO LA PAZ”

by Elena Omedes Hernanz

Arranca el ciclo de conferencias organizado por la Revista 5W sobre periodismo internacional con enfoque de género

Madrid, 7 de noviembre de 2018

 “Congo es un país que nunca ha conocido la paz”, afirmó la periodista freelance y especializada en información internacional, Trinidad Deiros, en la inauguración de la primera de las cinco conferencias que se celebrarán el primer martes de cada mes para hablar de periodismo con enfoque de género. En la primera de las cinco conferencias, organizadas por la Revista 5W, Trinidad Deiros se centró en la discriminación de la mujer en la República Democrática del Congo y en la negación de sus derechos.

 Con la experiencia de haber vivido allí durante casi dos años, Trinidad Deiros denunció la creciente violencia provocada en gran parte por la inestabilidad política y por la negativa del actual presidente, Joseph Kabila, de abandonar el poder. Una violencia que, como aseguraba, es también endémica: “El peor actor armado es el estado congoleño. En Congo, el estado mata más que los grupos armados”.

El objetivo de Deiros en esta conferencia fue el de tratar el tema de la mujer en Congo “desde una perspectiva diferente a la que dan los medios españoles”. Recalcó la crucial importancia de intentar ver más allá  de los argumentos de las “narrativas dominantes” que ofrecen los principales medios de comunicación.

No sin puntualizar que se trataba también de una autocrítica, señaló la revictimización que terminan haciendo los medios de las mujeres que han sufrido violaciones o maltratos. Estos, según Trinidad Deiros, crean una representación gráfica, atribuyéndole ciertos adjetivos y conceptos como “salvaje” a los hombres y “victima”, “frágil”, “objeto de caridad” a las mujeres. Por lo tanto, hay que tener muy en cuenta los efectos que este tipo de narrativa pueden provocar en la sociedad. “Los efectos son positivos, pero también negativos”, comentó. Positivos, porque las violaciones como arma de guerra “se ponen en el mapa”, y la comunidad internacional pasa a conocer la situación. Pero negativos también, al caer en la estereotipación de la mujer congoleña como “mujer violada”.

“El discurso de los medios de comunicación no siempre se corresponde con las preocupaciones de las mujeres congoleñas”. Es por esta razón, por la cual, según Deiros, las ONG’s prefieren hablar de “supervivientes” y no de “víctimas” con el objetivo de evitar la estigmatización del país y de las mujeres congoleñas.

La periodista, denunció también las terribles desigualdades y discriminaciones a las tienen que enfrentarse día a día las mujeres del Congo. El país africano margina brutalmente a la mujer, negándole o dificultándole derechos tan básicos como la educación, una sanidad digna, la independencia económica, el acceso al poder político y el derecho a la vida y a la autodeterminación. “La sociedad congoleña es hiperpatriarcal y profundamente misógina”, afirmó citando un estudio realizado por las organizaciones Promundo y Sonke.

Al final, como aseguraba Deiros, se crea un círculo vicioso del que es complicado salir. Las mujeres en el Congo no tienen voz; los porcentajes de congresistas y senadoras son mínimos, de un total de 26 provincias, solo hay dos gobernadoras actualmente, y las ministras quedan relegadas a puestos considerados “femeninos”, como temas de familia, género y mujer.

La falta de poder político explica las dificultades del movimiento feminista. Sin embargo, a pesar de las dificultades, Trinidad presentó varios grupos y personas que luchan a diario por terminar con la violencia económica y la violencia machista, y que tratan de combatir la inmensa desigualdad existente entre hombres y mujeres. Es el caso de “Femmeaufone”, un proyecto enfocado a las mujeres del este del Congo que busca denunciar los miles de casos de violencia que se dan diariamente, mediante un programa en una radio comunitaria. Este programa, llevado a cabo por juristas y periodistas congoleñas, “nació para dar voz a las mujeres de Kivu Sur”, afirmaba Trinidad Deiros.

Solange Lusiku, a quien quiso dedicar el coloquio, es otro ejemplo de ese “perfil de mujer congoleña que aquí no conocemos”. Una mujer fuerte, comprometida con la libertad y la democracia, y dedicada, a pesar de la peligrosidad que ello supone, a luchar contra la desigualdad y la violencia machista que predominan en la República Democrática del Congo.

Deja tus comentarios

Enviar un comentario como invitado

0
terminos y condiciones.

Comentarios

  • No se han encontrado comentarios