EL EJÉRCITO IRAQUÍ CONQUISTA KIRKUT

by Futura D´Aprile

El ejército iraquí ha conseguido reconquistar la ciudad de Kirkuk, en la región autónoma del Kurdistán, con el fin de impedir que esta región se independice, como consecuencia del referéndum del 25 de septiembre. La acción bélica provocó 20 muertes en el ejército del Partido Democrático Kurdo (KDP).

Junto con las tropas regulares de Bagdad, estuvieron las milicias progubernamentales chiitas, ligadas a Irán. En los enfrentamientos, fallecieron 20 peshmerga kurdos mientras la población huía de la ciudad. Además, el Gobierno ha aprovechado las divisiones entre los dos partidos mayoritarios de la región, el Partido Democrático Kurdo, encabezado por el presidente del Kurdistán iraquí Masud Barzani, y la Unión Patriótica del Kurdistán (PUK), ligada al clan del ex presidente iraquí Jalal Talbani. De hecho, los combatientes del PUK no defendieron sus posiciones, lo cual permitió la entrada de las fuerzas armadas iraquíes. Desde el KDP, se acusó al PUK de ser “cómplices de la traición hacia el pueblo kurdo”, y se afirmó que el ataque del Gobierno es una declaración de guerra.

La pretendida unión en el Kurdistán iraquí no es tal. En Ebril, capital de la región autonómica, el Gobierno es leal al presidente Barzani, mientras que en la ciudad de Sulaymaniyah, en el este, el poder está en las manos del PUK, más cercano a las posiciones del Gobierno central y de Irán. El objetivo del Gobierno del primer ministro Haider al-Abadi es impedir que la región autónoma del Kurdistán proclame la independencia. Ni Irak ni la comunidad internacional han reconocido la consulta del 25 de septiembre como legal.

Además, desde hace unos meses, Kirkuk y sus importantes reservas de petróleo están disputadas por el Gobierno iraquí y las autoridades kurdas, que tomaron el control de la ciudad en el 2014, antes controlada por el Estado Islámico. Abadi necesita mantener el control de un territorio crucial para la economía de su país.

Relevante es también la presencia de milicias chiitas en esta batalla. Irán, así como Turquía y Siria, se han expresado en contra del referéndum autonómico del Kurdistán. En estos países, hay también una minoría muy numerosa de kurdos, y los gobiernos centrales temen que esta población pueda rebelarse y celebrar un referéndum por la independencia con el fin de crear un Kurdistán unido. Este temor ha provocado que Turquía e Irán cerrasen el 25 de septiembre sus fronteras con el Kurdistán iraquí, y amenazasen con repercusiones económicas y militares.

Estados Unidos, por su parte, ha afirmado que no quiere tomar partido en este conflicto entre Bagdad y Ebril, y que es necesario seguir estando concentrados en la lucha contra el Estado Islámico. En esta lucha, son fundamentales tanto el Gobierno de Abadi como los peshmerga, y por tanto la coalición internacional no puede permitirse perder uno de estos aliados. 

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