PAOLO FABBRI: “EL TATUAJE, USA LA PIEL COMO SOPORTE DE COMUNICACIÓN”

by Beatriz Soler

El objeto de consumo de la sociedad, el interés por la moda y la artificación, son las razones por las que hoy en día la sociedad se interesa por el tatuaje, así lo expuso el sociólogo y semiótico italiano, Paolo Fabbri, en  su ponencia sobre El tatauje como documento, el pasado 31 de enero en la Facultad de Ciencias de la Información.

El cuerpo es, hoy en día, el primer objeto de consumo de la sociedad, de este modo se establece el “estilo de la piel como un soporte de comunicación”, expuso Fabbri, y así los metros de percepción de este órgano se ponen en conexión con el significado de los signos que sobre ella se graban. Sin embargo, la tendencia de grabarse la piel, no tiene que ver con las leyes que marcan las instituciones de la moda, sino que “nace desde abajo como un fenómeno de difusión que pone en cuestión qué es la moda”, y así en un futuro, la moda del tatuaje será a su vez utilizada por la propia moda. “El tatuaje no ha nacido en la moda, sino que ha nacido como moda”, apostilló Fabbri, quien también aseguró que otro de los motivos por los que los individuos ven atractivo el tatuaje es por  “la presión generalizada constante sobre las practicas significativas para convertirse en artísticas, esto lo llamamos artificación”, es decir, que el tatuaje, cada vez más, “intenta convertirse en arte”.

Asimismo, Fabbri alegó que el tatuaje contemporáneo se inspira en una tradición antigua, como por ejemplo los tatuajes de los maoríes que, motivados por el turismo, se están convirtiendo en una reinvención del pasado. “El tatuador tradicional ya no tatua de la manera tradicional, sino de la manera que el turista espera ser tatuado”, aseguró el sociólogo.

Un maorí con el cuerpo repleto de tatuajes tradicionales de su propia cultura

 

¿CUANDO SE CONVIERTE EN IMPORTANTE EL TEMA DE LOS TATUAJES?

Con el periodo de los viajes antropológicos y con la fecha del viaje del Darwin alrededor del mundo, se da origen a una tesis interesante: “que el tatuaje sea característico de una humanidad primitiva y que en el desarrollo sucesivo solo individuos degenerados primitivos pueden tatuarse”, manifestó Fabbri. Según el sociólogo, esta hipótesis fue muy bien aceptada en el siglo XIX, hasta tal punto que alguno de los grandes arquitectos de principio del siglo XX, como Alfred Loos, lucharon contra los ornamentos en arquitectura y afirmaron que el edificio decorado es como un cuerpo tatuado y, por tanto, primitivo y que la tendencia en ese momento, como la de Loos, es una tendencia hacia la más pura limpieza del edificio. “De alguna manera el edificio modernista es el edificio sin ornamentos, y el primitivo está decorado” avidenció Fabbri.

 Por otra parte, en 1840 se formó en Europa el sistema carcelario y nació la psicología científica. “El delincuente es sometido a un observatorio político, y la primera cosa que se ve de estos individuos son los tatuajes” detalló Fabbri en un intento de explicar que  la visualización de los tatuajes configuró “un sistema documental para la identificación criminal y del individuo primitivo”, pues el delincuente es sometido a un observatorio político, y la primera cosa que se ve de estos individuos son los tatuajes.

¿POR QUÉ HAY UNA RELACIÓN ENTRE LA PRISIÓN Y LA LECTURA SEMIÓTICA DEL TATUAJE?

El escritor Cesare Lombroso, escribió a finales del siglo XIX, principios del siglo XX el Hombre Delincuente, y con este libro creó una antropología criminal, en la que manifestó que la jerga de los delincuentes es un tatuaje que se realiza sobre la piel, “es como si sobre la lengua natural existiese una lengua suplementaria que se inscribe sobre la lengua”, aseguró Fabbri. De este modo, los delincuentes presentan sistemas signicos traducibles.

"El pasado me atormenta, el presente me… y el porvenir me espaventa" Piel de un condenado a muerte.

Por su parte Fabbri, quiso poner el punto final a su intervención con un ejemplo paradójico sobre los tatuajes. “Sabéis muy bien que el arte contemporáneo no quiere hacer lo bello. Quien quiera o pida el arte contemporáneo como belleza se ha equivocado completamente, pero si puede pedir algo extravagante u original” exteriorizó Fabbri, al mismo tiempo que mostró la imagen de un cerdo y su dueño siendo tatuados.

Cerdos tatuados por el artista Wim Devoy 

Wim Devoy, es un original artista que tiene como habilidad tatuar tanto a hombres como animales, con la intención de que cuando estos cerdos mueran, su piel se convierta en obra de arte y se venda en galerías con un alto coste económico, “un claro proceso de artificación como vemos en la imagen”, concluyó Paolo Fabbri. 

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