ASÍ SE VIVIÓ EL 8M EN CIUDAD UNIVERSITARIA

by Sara Choclán Manzano

Madrid, 11 de marzo de 2018

El impacto de la huelga general feminista del 8 de marzo fue especialmente importante en España, probablemente el país donde más se secundasen los paros. Las imágenes de las movilizaciones coparon las portadas de los periódicos españoles, pero también las de otros países, como Francia, Reino Unido o México.

Más de 5 millones de mujeres en todo el país salieron a la calle en el Día de la Mujer Trabajadora, un día que tenía actividades previstas desde primera hora de la mañana. Estas incluían protestas en los barrios, en los centros de trabajo y en las casas, y por supuesto, Ciudad Universitaria no se podía quedar atrás.

El día anterior, se realizó un encierro en la facultad de Matemáticas, al que acudieron más de 200 alumnas de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) para cerrar los últimos preparativos para el día siguiente. Algunas decidieron irse a dormir temprano y coger fuerzas para el día siguiente, pero otras participaron en actividades como grupos de debates, juegos y grupos de trabajo. La limpieza del centro estuvo muy controlada, pues las participantes se recordaban unas a otras constantemente que ese centro lo iban a limpiar otras mujeres por la mañana.

Sobre las 7:30 de la mañana, la Avenida Complutense se despertó con un incendio a la altura de la facultad de Biología. Se desconocen los autores, pero la organización desmintió que la responsabilidad fuese de las propias mujeres del encierro, ya que un altercado así al lado de la facultad de Matemáticas ponía en riesgo a sus compañeras. El incendio fue rápidamente extinguido por personal de la Policía y de los bomberos. No hubo víctimas, más allá de los coches y autobuses que tuvieron que dar un rodeo porque la carretera estaba cortada.

El incendio junto a la facultad de Biología (FOTO: Sara Choclán)

A las 8, comenzaron los piquetes informativos. Las alumnas se dividieron las facultades para advertir en la puerta de que ese día era de huelga, y que todas las estudiantes y trabajadoras tenían derecho a ejercerlo. Una vez terminados los piquetes informativos, se dio paso a otras actividades más llamativas. Las estudiantes más arriesgadas cortaron la carretera a la altura de la biblioteca María Zambrano y en cuanto llegó la policía la manifestación se disolvió. Dentro de las facultades de Historia y Filología y Filosofía se hicieron sentadas en el hall, mientras que en Ciencias de la Información, se hizo una cacerolada como llamamiento a todas las compañeras que estaban en sus clases a que acudieran al hall, en el que se leyó un manifiesto.

A las 13:00, comenzó una manifestación de estudiantes que salió desde el Jardín Botánico hasta el edificio de rectorado, y que se retransmitió en directo en Antena 3. Las trabajadoras de la universidad, que se habían congregado frente al caballo de Ciudad Universitaria se unieron al pasacampus y gritaron todas al unísono “Obreras y estudiantes, unidas y adelante”. Al llegar a rectorado, todas las manifestantes se sentaron en la carretera y se leyeron dos manifiestos. El primero lo leyeron una estudiante y una trabajadora, que denunciaron la precarización actual del empleo, y que esto es lo que espera a las generaciones futuras de mujeres. El segundo lo leyeron estudiantes latinoamericanas, que pedían que el feminismo no fuera racista y que incluyera a las mujeres latinoamericanas. Con esta última lectura, muchas de las allí presentes se conmovieron e incluso una de las que leía tuvo que detenerse por la emoción.

El pasacampus, durante su manifestación por Ciudad Universitaria (FOTO: Sara Choclán)

Al acabar este acto, se ofreció una comida en el vicerrectorado de Estudiantes que, habían preparado los hombres de distintas asociaciones de la universidad, teniendo en cuenta que se había pedido a los hombres que asumieran las tareas de cuidados para que las mujeres pudieran ocuparse plenamente en la huelga. En ningún momento se excluyó a los hombres de las movilizaciones.

Finalizada la comida las estudiantes partieron hacia la Escuela de Montes de la Universidad Politécnica, donde, a petición de las propias estudiantes de esta facultad, iban a impedir que este día se realizara un examen. Las estudiantes entraron en el aulario e irrumpieron en la sala donde se iba a realizar el examen sin ocasionar ningún altercado físico. La profesora que había convocado este examen amenazó al alumnado con eliminar la evaluación continua si no expulsaban inmediatamente a las manifestantes, pero finalmente, tras las negociaciones entre estudiantes y profesora, el examen quedó suspendido, y las manifestantes se dirigieron a la marcha que comenzaba en Atocha a las 19:00, concluyendo de esta manera un intenso día de huelga en Ciudad Universitaria.

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