“NO HAY VOLUNTAD DE CONOCER LO QUE PASÓ DE LA GUERRA CIVIL EN ADELANTE”

Madrid, 2 de julio de 2018

El exmagistrado de la Audiencia Nacional y actual presidente de FIBGAR, Baltasar Garzón, ha lamentado esta mañana durante una conferencia en la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla la falta de voluntad de investigar los crímenes del franquismo, y ha acusado al Tribunal Supremo de “no mojarse en el cumplimiento de la ley” en este campo. En la charla, que se ha producido en el marco de uno de los cursos de verano de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Garzón ha reivindicado el derecho a la verdad como elemento fundamental para hacer justicia con el franquismo, defendiendo la pertinencia de una Comisión de la Verdad que aclare todo lo ocurrido de 1936 a 1975.

Baltasar Garzón, durante la conferencia (FOTO: Felipe Manchón Campillo)

El derecho a la verdad, que ya se ha aplicado en la reparación a las víctimas de dictaduras como la argentina o la chilena, y también en casos de bandas terroristas como las FARC en Colombia y Sendero Luminoso en Perú, ha sido el tema con el que ha arrancado el curso “Derecho a la verdad y deber de memoria para el fortalecimiento de la democracia”, organizado por la Asociación de la Memoria Social y Democrática (AMESDE). Garzón ha defendido esta lucha por la verdad como elemento reparador que, si va unida a la justicia, ofrecerá una reintegración plena. “La justicia puede ser de diferentes clases, la verdad, de una” aseveró el jurista.

Falta un acto formal de reconocimiento de las víctimas del franquismo

Para Garzón, lo que ha dificultado la lucha contra el franquismo es la ausencia de un acto formal de reconocimiento de existencia de las víctimas de la dictadura, señalando que, si se hubiese producido esto, se eliminaría el “miedo escénico” que reina siempre que se habla estos temas. Tampoco ha ayudado la parálisis institucional, y el hecho de que solamente hubiese una ley al respecto, la ley de memoria histórica, aprobada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en diciembre de 2007, que apenas se desarrolló, y que se detuvo en 2011. El exmagistrado afeó a Zapatero el no haber ido lo suficientemente lejos en la aplicación de esta ley, aunque recordó que el aldabonazo a este respecto fue la retirada de toda financiación por parte del Ejecutivo del PP.

Sin embargo, reconoció el exjuez, sumándose así a las palabras de Jaime Ruiz, director del curso, en los últimos años se han ido dando pasos para la puesta en marcha de medidas por la memoria, tanto a nivel municipal y autonómico, donde se han incrementado medidas como las exhumaciones o el cambio de los nombres de las calles franquistas, como más recientemente a nivel nacional, donde el nuevo Gobierno socialista ha mostrado su voluntad de recuperar una agenda favorable a la memoria histórica, que incluye decisiones como la recuperación de una dirección general de memoria o la anunciada exhumación de los restos de Francisco Franco y de José Antonio Primo de Rivera del Valle de los Caídos. A este respecto, Garzón ha declarado “Es una cuestión de dignidad democrática y de reparación”, aunque animó a las instituciones a no actuar “con nocturnidad y sin ruido”, y a dar a este exhumación publicidad, habida cuenta de que se está cumpliendo la ley.

Una justicia transicional para cumplir con las exigencias de la ONU

Asimismo, Baltasar Garzón quiso recordar que la ONU dio en 2014 90 días a España para acabar con los símbolos franquistas, y que España optó por incumplir esta exigencia, y habló de la necesidad de construir una justicia transicional para la reparación a las víctimas que aclare lo que ocurrió durante la Guerra Civil y el franquismo en paralelo a la Comisión de la Verdad. El exmagistrado repasó los casos de justicia transicional, especialmente el de Argentina, cuando Néstor Kirchner derogó las Leyes de Punto Final y Obediencia Debida aprobadas por Raúl Alfonsín tras el final de la dictadura, y encarceló a los cargos de la dictadura, y señaló que en España había pasado lo contrario. “Es necesario también – añadió Garzón – sanciones para quienes no colaboren con la Comisión de la Verdad y para quienes incumplan la memoria histórica. Como no haya sanciones, la gente ni colabora ni cumple”.

No se trata únicamente de una reparación simbólica, añadió el presidente de FIBGAR, sino de hacer justicia en muchos sentidos, entre los que está también condenar el enaltecimiento de los golpistas o una condena formal por parte del rey a los crímenes del franquismo. Garzón finalizó esta intervención recordando que, ayer mismo, la exministra francesa y superviviente del Holocausto Simone Veil fue enterrada con todos los honores junto a su esposo Antoine en el Panteón de París, en el que reposan figuras fundamentales de la historia del país galo como Víctor Hugo, Émile Zola o Alexandre Dumas. “En España necesitamos más Simone Veil y menos Francisco Franco” concluyó el exmagistrado.

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