LA BATALLA DEL PP SIGUE ABIERTA TRAS LA CORTA VICTORIA DE SÁENZ DE SANTAMARÍA EN LAS PRIMARIAS

by Felipe Manchón Campillo

Madrid, 6 de julio de 2018

La exvicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, venció el jueves las primarias para elegir al sucesor de Mariano Rajoy al frente del Partido Popular, tras obtener el 37% de los votos con 21.513 apoyos, una diferencia de 1.500 votos con Pablo Casado, que obtuvo el 34% de los sufragios. A nueve puntos, se colocó la gran derrotada de la noche, María Dolores de Cospedal, con un 26% de los votos. El triunfo por la mínima de Sáenz de Santamaría deja abierta la incógnita de quién ocupará finalmente la presidencia del PP, y la posibilidad de que esto se dirima en el congreso que se celebra dentro de dos semanas, que podría servir para darle la vuelta al resultado de estas primarias gracias al voto de los compromisarios.

Pablo Casado y Soraya Sáenz de Santamaría (FOTO: Twitter)

El triunfo de Sáenz de Santamaría en las primarias se confirmó al final, y fue posible gracias al apoyo masivo de la federación andaluza, controlada por Juan Manuel Moreno y Javier Arenas, dos fieles de la exnúmero dos del Ejecutivo de Rajoy. Durante buena parte del recuento, la ventaja fue para Casado, pero al final, la tendencia se revirtió, y la victoria fue para la exvicepresidenta, que dominó el recuento final por una ventaja mayor de lo esperado, y que basó en tres de las federaciones autonómicas clásicas del PP, Andalucía, Castilla y León y Valencia. En la primera, la exvicepresidenta derrotó por casi 40 puntos a Casado.

Pablo Casado fue el gran triunfador de las primarias, consiguiendo ganar en Madrid, Cataluña, Extremadura, Aragón, Navarra y Murcia. El vicesecretario de Comunicación del PP aparecía en estas elecciones como un outsider, un candidato obligado a luchar contra las dos favoritas, Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal, sin embargo, ha logrado huir de la lucha entre las dos mujeres más importantes del PP, y conseguir el apoyo del sector aznarista y de la gente joven del partido para esta elección. Finalmente, el resultado final ha sido mejor que cualquier encuesta, y coloca a Casado en una situación única para conseguir la presidencia, siendo ya el favorito máximo.

Cospedal, la gran perjudicada del duelo de cabeza que lo puede decidir todo

A una distancia de casi 10 puntos de su rival más cercano, Pablo Casado, la secretaria general del PP y exministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, no logró su objetivo de calificarse a la vuelta definitiva en estas elecciones primarias. La candidata obtuvo poco más de 15.000 votos, insuficientes para seguir en la lucha, y solamente consiguió ganar en tres de las circunscripciones, Castilla-La Mancha, cuyo partido preside, Asturias y Galicia, la poderosísima federación del presidente Alberto Núñez Feijóo. La actual situación podría provocar que los compromisarios de Cospedal sean fundamentales para la elección final, pese a que la secretaria general, que se creía favorita, haya salido perjudicada del duelo de cabeza.

Dos de las urnas de las primarias del PP (FOTO: Twitter)

Con bastantes menos apoyos quedan los otros tres candidatos, el exministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, con 680 votos, el diputado José Ramón García Hernández, con 668, y el concejal Elio Cabanes, con 185. El presidente de la comisión organizadora del congreso, Luis de Grandes, comunicó estos datos en una rueda de prensa, en la que informó de los datos de participación. En las primarias, votaron 58.305 militantes del PP, el 87% de los inscritos, que, a su vez, no alcanzaba el 10% de la totalidad de los afiliados del PP.

Soraya llama a la unidad, Casado hace guiños a Cospedal

Después de que De Grandes informase de los resultados, los candidatos empezaron a desfilar ante los medios de comunicación. La ganadora de estas primarias, Soraya Sáenz de Santamaría, señaló que el vencedor de estas primarias era el Partido Popular, y llamando a un diálogo amplio con Pablo Casado. “Aquí no sobra absolutamente nadie, y voy a contar con todos ellos. Me gustaría que juntos pudiéramos ofrecer a los militantes la integridad” declaró la exvicepresidenta, que insistió en buscar la unidad para atraer así a los militantes. Sáenz de Santamaría confía en que los mensajes de unidad consigan que el resultado obtenido en estas primarias se traduzca en el próximo congreso.

Sin embargo, minutos antes, Pablo Casado había rechazado la posibilidad de unirse a la candidatura de Soraya Sáenz de Santamaría, aduciendo que la poca distancia no justificaba este acuerdo, y declarando “A partir de mañana tendremos que reflexionar, y volver a convencer a la militancia”. Durante buena parte de su intervención, Casado realizó guiños a los candidatos que no han logrado calificarse a la segunda vuelta, especialmente a María Dolores de Cospedal, en cuyas manos puede estar su futuro, y llamó a la dirección del partido a cambiar las normas de la segunda vuelta y dejar que los militantes que han votado en estas primarias puedan tener la palabra final en este complejo proceso interno.

María Dolores de Cospedal, por su parte, reconoció su frustración por no haber obtenido un mejor resultado, aunque no despejó la incógnita de a qué candidato apoyaría, si es que apoya a alguno. “Creo que teniendo en cuenta las cifras – declaró la exministra – debemos ser prudentes y abrir un periodo de reflexión sobre lo que sea mejor para el PP y España”. Para la secretaria general, que tenía un poder muy grande dentro del aparato del partido, el resultado de las primarias es un golpe muy fuerte, del que, sin embargo, podría tardar poco en reponerse si el próximo presidente o presidenta del PP le da un cargo importante.

María Dolores de Cospedal (FOTO: Twitter)

El único candidato que dejó entrever que se colocaría del lado de Casado, en sintonía con todo lo dicho durante la campaña, fue el exministro José Manuel García-Margallo, que declaró su voluntad de que la “fiesta de la democracia” continúe, e instando a un debate entre las dos vueltas para que compitan los proyectos, y que ganase el mejor. Por su parte, José Ramón García Hernández declaró “Las perspectivas que se abren son excelentes. Hoy ganan todos los afiliados del PP”, y dejó abierta la posibilidad de apoyar a alguno de los dos candidatos triunfadores. Quien no intervino fue Elio Cabanes, que no pudo finalmente viajar a Madrid. Las declaraciones de los políticos cerraron un día histórico en el PP, con la celebración de unas primarias que ya son históricas.

Camino a un congreso lleno de obstáculos

El escenario que se abre en el PP tras estas disputadas primarias es absolutamente desconocido e impredecible. El voto de los militantes, la variable introducida en este congreso, que se pretendía de unidad, ha colocado a Sáenz de Santamaría por delante, pero no lo suficiente como para que su ventaja sea definitiva. Esto provoca que la decisión final recaiga en los compromisarios del congreso del partido, que se celebrará los días 20 y 21 de este mes, y que tendrá la responsabilidad de coronar al nuevo presidente. En principio, el congreso debería servir únicamente para transponer los resultados de las primarias, y coronar por tanto como presidenta del PP a Soraya Sáenz de Santamaría. Pero la realidad es mucho más compleja.

En el PP, no existía un interés real por hacer primarias, ni tan siquiera por abordar la sucesión de Mariano Rajoy. Sin embargo, la moción de censura aceleró todo, y Rajoy abandonó la presidencia del partido sin haber atado su reemplazo, que a todas luces era Alberto Núñez Feijóo. Feijóo, sin embargo, decidió inesperadamente renunciar a presentarse a la presidencia de la formación, lo que abrió el congreso, que pronto se convirtió en unas primarias, algo que se salía del plan trazado por la dirección del PP. Por ello, no existe un mecanismo claro de funcionamiento de la segunda vuelta, generándose una situación en la que los compromisarios podrían enmendar lo manifestado por los afiliados del partido en estas primarias.

En la noche electoral, la mayoría de analistas daban ya a Pablo Casado como favorito para alzarse a la presidencia del PP. La enemistad entre Sáenz de Santamaría y Cospedal podría derivar en que la exministra otorgue sus apoyos a Casado en el congreso, lo que desequilibraría la balanza a favor del político palentino. Además, tanto García-Margallo como García Hernández parecen ser más favorables a apoyar a Casado que a Sáenz de Santamaría. Sin embargo, el cambio de criterio choca con uno de los mantras repetidos por la formación conservadora durante los últimos años, que debía gobernar la lista más votada. La lista más votada es, en este caso, la de Sáenz de Santamaría, y Casado solamente podría ser presidente del partido gracias a un acuerdo con Cospedal, es decir, entre la segunda y la tercera fuerza.

Asimismo, el mecanismo de las primarias puede quedar muy tocado en el PP si esto se produce, ya que significaría que el aparato sigue tomando las decisiones importantes. Sáenz de Santamaría, por su parte, intenta sumar los mayores apoyos posibles entre los compromisarios que decidirán su futuro político, y conseguir que el resultado que logró, siendo ganadora en la mayor parte de las circunscripciones, se corresponda con el resultado del congreso. La presión está en su tejado, es ella quien tiene más que perder.

Vienen días largos y apasionantes desde el punto de vista informativo, que evocan varias preguntas. ¿Apoyará Cospedal en las próximas horas a Sáenz de Santamaría o a Casado, o, por el contrario, deshojará la margarita a la espera de ver qué le ofrece cada candidato? ¿Conseguirá Sáenz de Santamaría mantener el apoyo logrado en las primarias, y convertirse en la primera presidenta del PP? ¿Se alcanzará un improbable acuerdo de unidad entre las dos listas, que convierta a Sáenz de Santamaría en presidenta y a Casado en secretario general? ¿Será Pablo Casado imputado por el Tribunal Supremo por el caso de su máster poco después de ganar el congreso? ¿Habrá alguna intervención final de Mariano Rajoy, que se ha mantenido al margen de este proceso, hasta el extremo de no votar en las primarias, para decantar la balanza a favor de Soraya?

Todas las incógnitas se resolverán el 20 y 21 de julio, o tal vez antes. Hasta entonces, se verá un auténtico cortejo de Casado y Sáenz de Santamaría a Cospedal, que asume un papel de árbitro en esta batalla. Empezará entonces otra fase en el PP, que tendrá que empezar a enfrentar elecciones, las primeras las andaluzas, que previsiblemente se adelantarán, en su lucha por recuperar el Gobierno, el objetivo final de estas primarias.

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