ITA BARTUV: “EL RACISMO PROVIENE DE LA IGNORANCIA, DEL MIEDO Y DE GENTE MANIPULADORA”

by Carlos Ibarra G.

30 de enero de 2020

Ita Bartuv, superviviente del Holocausto hizo ayer escala en Madrid, desde donde lanzó un mensaje nítido “los jóvenes deben de estar informados, porque el racismo proviene de la ignorancia, del miedo y de gente manipuladora que lleva a los ignorantes a extremos que después no pueden detener”. Acompañada del director del Centro Sefard-Israel, Miguel de Lucas y con motivo del Mes de la Memoria del Holocausto, Bartuv hizo un recorrido de la vida en la antigua Yugoslavia durante la Segunda Guerra Mundial, tanto de ella como de sus padres, en un acto celebrado en el Espacio Fundación Telefónica de Madrid. Una niña del público preguntó a la conferenciante si era feliz,  "Sí, soy feliz. A pesar de todo lo que pasó, estoy aquí, sobrevivimos y lo estoy contando. Lo ocurrido en el pasado no lo puedo cambiar, pero sí puedo cambiar lo que viene", respondió.

fundacion telefonica ita bartuv

Foto: Espacio Fundación Telefónica

Ita Bartuv de 77 años y de origen macedonio comenzó su testimonio apuntando que “Bartuv es mi nombre de casada”. La familia de la superviviente del Holocausto vivió en Macedonia durante cientos de años, una vida completamente normal. Todos sus familiares vivían juntos en un barrio judío, que hoy en día ya no existe. Bartuv recuerda que en 1941 se produjo la invasión alemana, apoyada por los búlgaros, “sufriendo un miedo feroz por los bombardeos”. A los judíos, en primer lugar, les obligaban a portar la estrella de David de color amarillo; después les quitaban sus casas y sus trabajos; por último, los llevaban al gueto del barrio judío. 

Una oportunidad

Los padres de Ita Bartuv nacieron en Skopje, antigua Yugoslavia. La protagonista de este testimonio contó como un amigo de su padre les dio una oportunidad. “Alberto mañana todos los judíos serán encerrados en una fábrica, te puedo salvar a ti y a otra persona”. "Mi abuela le dijo a mi padre que salvase a su esposa. Mi madre ya estaba embarazada de mí. Ella siempre me contó (y utilizó esta expresión) que salieron del barrio 'como fieras salvajes'", relató Bartuv. 

El objetivo de Alberto Faraggi y Mimi Camhi Faraggi, padres de Ita Bartuv, era llegar a Albania. Allí sabían que podrían sobrevivir. Sin embargo, este recorrido no fue nada fácil. A su paso por Kosovo, se les identificó como judíos y fueron encarcelados por un corto periodo de tiempo. Con la ayuda de un amigo albanés y de documentos de identidad falsos, en los que se les reconocía como albaneses musulmanes, fueron liberados y continuaron su camino hacia Albania. 

“Ser apátrida”

Finalmente, llegaron a la ciudad de Skodra, y allí vivieron como musulmanes hasta el final de la guerra con los nombres falsos de Ali Faik Murdeza y su esposa Hemine. Ita nació en esta ciudad en agosto de 1943 bajo el nombre albanés de Drita."Gracias a los albaneses yo estoy aquí. Gracias a ellos sobrevivimos. Hubo una familia concretamente que nos ayudó mucho, nos salvó de la cárcel cuando otra persona nos denunció", relató Ita Bartuv. 

En junio de 1945 coincidiendo con el final de la guerra, volvieron a Skopje. Tras un año viviendo en la ciudad y comprobar que nadie de su familia regresaba, decidieron dejar Skopje para siempre. "Ningún familiar regresó porque los llevaron a campos de exterminio, donde los desnudaban y a continuación los gaseaban", contó Bartuv. Tras esta escabrosa situación pasaron dos años en Italia, donde siguieron sin ser aceptados por el hecho de ser judíos. El único remedio posible que encontraron fue embarcarse dirección Chile, donde vivía una tía de su padre que emigró en los años 30. "Ser apátrida, no pertenecer a ningún pueblo del mundo, es una sensación que no deseo a nadie", puntualizó la superviviente. 

Romper el silencio

Ita bartuv decidió contar la historia de su familia porque la mayoría de la población de Macedonia desapareció en la guerra. De todos ellos, 60 personas tenían relación familiar con la superviviente. No quedó nadie para contar lo que ocurrió, desapareciendo tanto físicamente como del recuerdo. Por tanto, la superviviente de esta historia no pudo guardar silencio. 

Deja tus comentarios

Enviar un comentario como invitado

0
terminos y condiciones.

Comentarios

  • No se han encontrado comentarios