CASSANDRA V: "EN CUALQUIER ESTADO DEMOCRÁTICO MIS TUITS ESTARÍAN AMPARADOS POR LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN”

 

"Me considero víctima de una injusticia y de una fiscalía que ha sobrepasado sus funciones"

"Se me está usando como cabeza de turco al ser una persona sin recursos para defenderme"

 

Cassandra  V, la joven que ha sido condenada a un año de prisión y 7 años de inhabilitación por un delito de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas, por la publicación de varios tweets satíricos sobre el asesinato de Carrero Blanco, ha concedido a Infoactualidad una entrevista en la que asegura que en cualquier estado democrático, sus publicaciones “están amparadas por la libertad de expresión”. Asegura que está siendo “usada como cabeza de turco al ser una persona sin recursos para defenderme, se quiere aplicar una condena ejemplarizante”. Cassandra V, denuncia que los chistes machistas y homófobos “raramente acaban en un tribunal”.

Fotografía: Cassandra V antes de testificar

- Infoactualidad: ¿Considera que sus publicaciones hicieran apología del terrorismo?

- Cassandra V: No, en absoluto. Mis publicaciones son sátiras dirigidas a criticar al franquismo y en cualquier estado democrático están amparadas por la libertad de expresión. La apología del terrorismo es un delito muy grave que se está usando para coartar cierta libertad de expresión. La propia Amnistía Internacional ha denunciado la vaga nueva definición de terrorismo acuñada en el nuevo Código Penal así como las desproporcionadas condenas por enaltecimiento que se han dado en los últimos años. Jamás he enaltecido algo tan grave como el terrorismo.

- I: ¿Qué consecuencias legales han tenido sus publicaciones?

- C: Las consecuencias legales han sido ser imputada por ‘Enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas’ en tanto que se me piden dos años y medio de cárcel, que supondría entrar en prisión, así como tres años de libertad vigilada y ocho años y medio de inhabilitación absoluta. Por hacer unos chistes se me va a juzgar en un tribunal donde se juzga a narcotraficantes y terroristas, aparte de las consecuencias legales de éstas derivan las consecuencias psicológicas que afronta una persona que pasa por mi situación.

- I: ¿Dónde cree que está el límite de la libertad de expresión?

- C: No lo sé realmente. Pero evidentemente tiene un límite en las verdaderas injurias y calumnias. Si yo fuera un día injuriada me gustaría poder denunciarlo y tener un sistema que me respalde. Son delitos que se pueden cometer tanto en redes sociales como fuera de ellas.

- I: ¿Por qué cree que hay tanta arbitrariedad sabiendo que ha habido antecedentes parecidos a su caso, y posteriores?

- C: Porque se me está usando como cabeza de turco al ser una persona sin recursos para defenderme, se quiere aplicar una condena ejemplarizante para que nadie haga más estos chistes porque no gustan a cierto sector de la población. No es la primera persecución al humor en redes, ya existen otros casos como el de César Strabwerry o el de Facu Díaz, pero sin duda es la primera vez que se juzga en exclusividad chistes sobre Carrero Blanco.

- I: Si sus publicaciones hubieran tenido connotaciones de otra ideología política, ¿cree que hubiera sido juzgada del mismo modo?

- C: Es evidente que el perfil de humor perseguido en las redes es humor realizado por gente de una ideología concreta. Los chistes machistas y homófobos raramente acaban en un tribunal.

Humoristas con miedo a acabar ante un tribunal

- I: ¿Se considera una presa política?

- C: Me considero víctima de una injusticia y de una fiscalía que ha sobrepasado sus funciones al intentar juzgar ante un tribunal una serie de bromas que sólo podrían ser reprochadas en el ámbito moral. Me consideraría más una ‘presa de conciencia’, término acuñado por Amnistía Internacional en 1960, si llegara  entrar en prisión o simplemente si llego a ser condenada a cárcel.

- I: ¿Cómo valora la persecución de este tipo de delitos? ¿Considera que puede ser efectivo?

- C: Estas purgas tienen un claro objetivo marcado. Y sí, están siendo efectivas en cuanto a humoristas y periodistas admiten que repasan sus guiones y artículos antes de hacerlos públicos por miedo a acabar ante un tribunal, es algo que hiela la sangre sólo de pensar que está ocurriendo en un país democrático. Sin embargo, en mi caso ha ocurrido el llamado efecto Efecto Streisand, que consiste en cuando alguien intenta censurar algo, se vuelve viral en las redes debido al bajo control que se puede tener sobre ellas. Tras hacer público mi caso, Carrero Blanco se convirtió en trending topic y a las muestras de apoyo a mi persona se sumaron multitud de chistes del ex-presidente franquista. A día de hoy si se busca su nombre en el buscador de Twitter se puede observar un claro repunte de estos chistes en relación a antes de publicar yo mi situación judicial.

- I: ¿Conoce a alguien que esté siendo imputado por un delito similar al suyo y su pena sea menor?

- C: Respecto a acusados por enaltecimiento del terrorismo ha habido muchos casos donde tanto la petición del fiscal como la condena definitiva han sido menores. Pero desde la última reforma del Código Penal se castiga con mayor dureza estos ‘delitos’ y más cuando se realizan a través de Internet. Y si hablamos de criminalización del humor, pues el caso más sonado y reciente es el de César Strawberry, que ha sido condenado a un año de cárcel tras ser absuelto por la Audiencia Nacional.

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