ÓSCAR MARTÍNEZ: “EL PERIODISMO DEBE SER COMO LAS OLAS CONTRA LAS ROCAS”

 

Periodismo y música se unen en La Casa de América para conmemorar el día de la libertad de prensa

Óscar Martínez, periodista salvadoreño fundador del proyecto Sala Negra del periódico El Faro, afirmó el la Casa América que el medio es el resultado del hartazgo de un grupo de periodistas que rechazan la dinámica de las redacciones tradicionales en las que la información debe producirse “como las pizzas”. Presentó su medio como un punto de inflexión ante ese “periodismo sin sustancia al que parecemos estar abocados en un entorno tan violento”, y concluyó: “El periodismo debe ser como las olas contra las rocas”.

Esta fue una de las intervenciones más emotivas del programa de Radio5 emitido en directo el pasado 6 de mayo, declarado por las Naciones Unidas como el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Con motivo de esta conmemoración, Radio Nacional de España y la organización de Reporteros Sin Fronteras, colaboraron en la emisión de un programa especial, abierto al público utilizando como emplazamiento la Casa de América. El acto duró casi dos horas en las que se pudo escuchar los testimonios de grandes figuras del periodismo, tanto del interior como del exterior de nuestras fronteras. Además, el evento contó con las actuaciones de dos gigantes de la música actual, el dúo español Amaral y el cantautor  chileno Manuel García, quienes colaboraron en el acto en nombre de la libertad de prensa.

Tanto la intervención de Óscar Martínez como la de Milthon Robles, periodista hondureño actualmente exiliado en España, sirvieron para dar una visión directa de la situación del periodismo en América Central y del Sur, uno de los temas principales del evento. Robles afirmó que, en una situación como la suya, al final el único recurso son las redes sociales y remarcó la importancia de distinguir los rasgos concretos que definen la situación de esta profesión en los distintos países de la zona, pues las causas de la violencia no son siempre las mismas. En Honduras, declaró Robles, existen 138 organizaciones criminales formadas por jóvenes que son la cara visible del problema aun siendo a su vez víctimas de un sistema sustentado por altos mandos del ejército, la policía y la política. Ambos periodistas han sido directamente amenazados debido a su actividad profesional, pero ante la pregunta de si se sienten inseguros Martínez afirma que no: “El Faro utiliza su reputación para cuidar a sus periodistas”. Aunque reconoce que esto no es lo habitual: “Muchos medios preparan las coberturas de acontecimientos sensibles como si fueran a cubrir un partido de fútbol y luego se asombran de lo que les ocurre a sus periodistas”.

Alcones, chavales hasta arriba de heroína

La frágil situación de los reporteros en zonas conflictivas fue otro de los temas que se tratados. Cristina Sánchez, periodista de RNE, declaró que en México han sido asesinados 103 periodistas desde el año 2000, algo que calificó como “cifras de guerra”, además explicó que los periodistas más afectados por estas oleadas de violencia son los de la periferia, “periodistas locales de los de 500 dólares al mes a quienes rodean los alcones, chavales jóvenes hasta arriba de heroína que les amenazan”, y concluyó apuntando que, en muchos casos, los periodistas no saben dónde están los que les protegen y dónde los que les amenazan. En la misma mesa, Alicia Gómez Montano, periodista de En Portada (TVE), reforzó esta última idea: “Los mismos encargados de tu protección serán probablemente los que encabecen tu hostigamiento, incluso tu asesinato”. Algo que también explicaron Óscar Martínez y Milton Robles, quienes hablaron de México como un país experto en crear instituciones inútiles pero muy aparentes frente a los gabinetes de prensa a las que denominaron “cascarones vacíos”, es decir, organismos para la protección de los periodistas que en realidad no lo son.

En distintas ponencias, pudieron escucharse críticas contra la desprotección actual en la que se encuentran los periodistas freelance, aquellos que trabajan por cuenta propia. Mayte Carrasco, reportera de guerra freelance, denunció la falta de institucionalización de este colectivo: “En Europa nos consideran artesanos, ni siquiera tenemos un estatuto que nos restaure” y aseguró que las cuestiones económicas y de seguridad son dos de los principales obstáculos para los profesionales que se enmarcan en este perfil laboral. Alicia Gómez Montano explicó que son estos freelance los que están encabezando la mayoría de las coberturas internacionales y aseguró que los reporteros que trabajan para grandes medios  se encuentran en una situación igualmente pues cobran entre 70 y 80 euros por pieza y añadió: “Las cadenas están ahorrándose billetes de avión, un chaleco antibalas o incluso un casco”.

Hubo una época en la que los reportajes se hacían con tiempo

Por otro lado, los ponentes trataron uno de los principales problemas del periodismo en la era digital: la falta de tiempo. En esta línea, Óscar Martínez afirmó: “Ahora los grandes medios consideran que tres días es tiempo suficiente para escribir un reportaje”, aunque señaló que en El Faro si un reportero presenta una historia sólida, con fuentes directas y veraces, el medio puede llegar a concederle hasta un año de investigación. Rosa María Calaf, ex corresponsal de RTVE, aseguró sentirse afortunada por haber conocido una época “en la que los reportajes se hacían con tiempo”.

Lugares como El Salvador, México y Honduras fueron los que recibieron una mayor atención durante el programa, pero no los únicos. Calaf aseguró que Brasil tiene un marco jurídico “bastante aceptable” sobre la libertad de prensa, pero que su influencia está quedando cada vez más reducida al papel. Explicó que el Estado brasileño ha descendido del puesto 58 (2010) al 104 (2016), en la lista compuesta por 180 países valorados por la seguridad de sus periodistas y que son los profesionales de la radio los que se encuentran en una posición más delicada. Por otro lado, Javier Martín Domínguez habló de las preocupaciones de los periodistas estadounidenses desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca: “Existe un miedo desde los medios de que el poder esté empleando toda su influencia para ocultar y sesgar la información”. No obstante, también reconoció que la nueva situación “ha despertado la pasión de los periodistas por defender las causas que le importan a la gente”. Oriente Medio fue otra de las claves del programa. Rosa Meneses, reportera de El Mundo, declaró que al este del Mediterráneo, es una práctica común el agredir y amenazar a las familias de los periodistas, aún en aquellos países donde no existe un conflicto desatado.

Durante todo el acto, los ponentes pusieron nombre y cara a numerosos profesionales que a día de hoy se encuentran encarcelados o amenazados en todo el mundo, periodistas que han sido apadrinados por otros compañeros de profesión gracias a la mediación de Reporteros Sin Fronteras. Según el informe anual de esta organización, en 2016 se contabilizaron 59 periodistas, 9 internautas y 8 colaboradores asesinados; y  179 periodistas, 157 internautas y 12 colaboradores encarcelados. Ante esta situación, Rosa María Calaf recordó: “No hace falta matar con balas, se pueden matar reputaciones”; y concluyó: “Hay periodistas que no están en la cárcel, pero están encarcelados”.

Todas las ponencias evidenciaron que la profesión periodística se encuentra en una situación delicada, no obstante, el programa de Radio5 presentado por Lara López y Lucía Villaplana, quiso transmitir un mensaje de esperanza que quedó recogido en una de las frases con las que nos obsequió Óscar Martínez: “El periodismo cambia cosas, pero la pregunta es si lo hace al ritmo que queremos”.

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