LOS TESOROS QUE ESCONDE MADRID BAJO SU PIEL

by ASIER MARTIARENA

LA VANGUARDIA http://www.lavanguardia.com/local/madrid/20180618/4594897140/tesoros-ocultos-madrid-muelle-grafiti-mural.html

El cemento y los ladrillos conservan intactas dos joyas menospreciadas por el posmodernismo del siglo XX

Mural publicitario de jabón de sales Carabaña descubierto en Madrid (Consejería de Cultura Ayto. de Madrid)

Madrid ha redescubierto de una tacada dos tesoros que habían quedado ocultos durante décadas. El 4 de junio se conoció que la capital cuenta con una obra más de Muelle. Y apenas 72 horas después el turno fue para un mural publicitario de los años veinte. Dos joyas, muy diferentes, pero de igual valor histórico, sepultadas por culpa del posmodernismo que, a grandes rasgos, marcó la arquitectura en la ciudad segunda mitad del siglo XX.

El primer caso es uno de los primeros ejemplos del arte urbano capitalino. Durante la década de los 80 Juan Carlos Argüello Garzo, el artista callejero conocido como ‘Muelle’, estampó su famosa firma en innumerables paredes, muros y rincones de Madrid. Un diseño dibujado con unos pocos trazos continuos: Uno para escribir la palabra ‘muelle’, otro para pintar debajo una espiral hacia derecha que terminaba en punta de flecha.

En un primer momento la Policía llegó a asociarlo con supuestos mensajesen clave de bandas de narcotraficantes que pugnaban por sus respectivos territorios. Pero, al poco tiempo, las fuerzas de seguridad madrileñas cayeron en la cuenta de que se trataba de los primeros pasos de un artista que emulaba una de las tendencias del momento: el grafiti.

La firma de Muelle redescubierta en la calle Moratín de Madrid (@espinar_mar)

Para buena parte de los madrileños se trataba de un acto ‘vandálico’, pero para Muelle se trataba de arte urbano, como prueba el hecho de que, casi desde el principio, acompañó su firma de una característica R enmarcada en un círculo a modo de copyright. Argüello llegó incluso a registrar su diseño en la Oficina Española de Patentes y Marcas. Lo hizo para prevenir un “plagio comercial que se veía venir”, como él mismo aseveró tras ver cómo proliferaban las obras inspiradas en su sello en el barrio de Campamento, donde un quiosco de prensa cerrado recuerda a Muelle con un retrato suyo y un grafiti donde se reproduce su firma.

Pasados unos años las firmas de Muelle se sofisticaron evolucionando de la tinta al aerosol. Su fama creció en paralelo a la de la Movida. Hasta el punto de acabar inspirando la conocida como ‘escuela madrileña de los flecheros’, de la que posteriormente surgieron artistas como Rafita, Glub o Bleck La Rata, que comenzaron a emular la famosa flecha con la que concluía su firma.

En 1993, tras más de miles de grafitis en su historial, dejó de firmar por considerar que su “mensaje estaba agotado”. Dos años después murió de un cáncer de hígado fulminante que padecía desde pequeño, aunque su recuerdo se hizo automáticamente inmortal. Y otros veinte después su legado quedó reducido a apenas dos de sus firmas. Una en la calle Montera y otra en la calle Seseña. Hasta este mes de junio, cuando, una vez retiradas varias capas de cemento por la reforma de un edificio, ha aparecido en la calle Moratín una obra oculta durante décadas.

Fueron los propios familiares del Muelle quienes notificaron el hallazgo a la edil socialista Espinar, quien subrayó la necesidad de que el Consistorio haga todo lo posible para “proteger” el legado del artista buscando fórmulas para su restauración.

Pero los descubrimientos de tesoros ocultos bajo la piel de Madrid no acaban ahí. Las obras que realiza Metro en la capital para la reforma integral de la estación de Sevilla han sacado a la luz un mural publicitario de azulejo que data de los años 20 del siglo pasado.

El hallazgo de este panel, que tuvo lugar en mayo y que se encontraba oculto detrás de un muro, ha sido analizado por la Comisión Local de Patrimonio Histórico (CLPH), que ha determinado que sea “desmontado, reparado y limpiado” para posteriormente ser instalado en el nuevo hall que se construya, ocupando un “lugar principal” para su exposición.

Se trata de un anuncio de la marca de jabón de Sales de Carabañaformado por dos paneles rectangulares verticales y un panel rectangular apaisado. Los primeros, de aproximadamente un metro de ancho por dos metros de alto, no tienen decoración y están formados por azulejos blancos de 20x20 centímetros. Pero en el panel publicitario -realizado con azulejos de 15x15 centímetros y con unas dimensiones de algo menos de 2x4 metros-, aparece representada una figura femenina vestida con indumentaria que recuerda a la moda de los años 20.

El mural publicitario de azulejo data de los años 20 del siglo pasado

El consejero de Cultura, Turismo y Deportes, Jaime de los Santos, ha celebrado la importancia de un hallazgo que, además de un “evidente valor artístico, tiene una innegable importancia sentimental”. “Recuperando este panel publicitario no solo recuperamos el Patrimonio artístico, sino que devolvemos a los madrileños una pequeña parte de la historia olvidada del Madrid previo a la Guerra, el del Modernismo de los años 20”, ha comentado De los Santos.

El panel publicitario necesita ser restaurado ya que tiene “numerosas” piezas rotas, especialmente en las molduras perimetrales. Para ello, se está estudiando la técnica más apropiada, planteándose la posibilidad de despegar el anuncio azulejo a azulejo o bien desprenderlo de una sola pieza.

Patrimonio determinó, además, que fueran recolocadas las embocaduras de forja originales, que tuvieron que ser desmontadas para la realización de las obras, debiendo conservar, además, la placa original identificativa de Metro Sevilla. Una estación que abrió al público en el año 1924 y fue ampliada en los años 70 del pasado siglo.

Vista del graffitti de Muelle de la calle Montera. (Archivo)