SILICON VALLEY Y LOS MONOPOLIOS DEL SIGLO XXI

by PABLO PARDO

EL MUNDO http://www.elmundo.es/economia/macroeconomia/2017/05/16/5919ce29ca474159308b45d9.html

El fondo de pensiones de IBM ha vendido el 85% de las acciones... de IBM. Si hay algo que revele falta de confianza de los empleados de una empresa en esa empresa, es eso. La todopoderosa IBM, que fue objeto de una épica batalla legal que duró nada menos que 13 años -de 1969 a 1982- contra el propio Gobierno de EEUU, que a lo largo de tres presidencias -Nixon, Ford, y Carter- quiso partirla en varias empresas por su presunta posición dominante.

 

Era la época en la que IBM era sinónimo de poder. Como ITT, una compañía de la que ahora no se acuerda nadie. O como la telefónica AT&T, que sí fue dividida en varias compañías para favorecer la competencia y evitar el anquilosamiento que suelen suponer los monopolios.

Hoy, IBM sigue siendo una empresa enorme y muy rentable. Pero nadie la consideraría un monopolio. Lleva 19 trimestres -o sea, cinco años- sin aumentar la facturación, a medida que trata de centrarse en la nube, que es donde las grandes empresas tecnológicas hacen dinero ahora. Amazon, por ejemplo, no gana dinero vendiendo cosas por internet, sino con la nube.

Así pues, el monopolio de hace 40 años es hoy una empresa más en transición. Esto debería ser una lección para los reguladores. En ciertos sectores en los que el cambio tecnológico es muy rápido, y en los que el mercado está, literalmente, siendo creado por unas pocas compañías, la idea de posición dominante es muy evanescente.

Pero... ¿cabría la posibilidad contraria? Los monopolios de antaño ¿podrían haber sido simplemente sustituidos por otros nuevos llamados Google, Facebook, Amazon, Apple, y Microsoft?

Ésa es la teoría un tipo peculiar llamado David Goldman. Empezó como ateo y asesor de Lyndon LaRouche, uno de los políticos más locos, y racistas, y antisemitas, de EEUU. Después se hizo conservador y anticomunista, trabajó para la Casa Blanca de Ronald Reagan, editó la revista conservadora católica First Things, fue estratega de Bank of America y Credit Suisse, se hizo neoconservador (o sea, que apoyó la invasión de Irak) y, en noviembre, votó por Donald Trump (que dice que siempre se opuso a la invasión de Irak). Goldman está convencido de que estamos viviendo los últimos días de Occidente. Pero vive en Hong Kong.

Con tal currículum, acaso no convenga pedir a Goldman consistencia, pero sí originalidad y capacidad de provocación. Su última teoría es que la industria de la tecnología ha caído presa de cinco monopolios -uno por cada sector- que frenan el avance de la economía.

Son las IBM del siglo XXI. Google controla la publicidad general en la red, y Facebook, la publicidad personalizada. Amazon es un cuasimonopolio en las ventas de productos online, y Microsoft controla el software de los ordenadores personales.

Apple no tiene una gran cuota de mercado en telefonía móvil, pero sí en los beneficios de ese sector. La empresa de la manzana absorbe entre el 90% y el 100% las ganancias de esa industria, lo que supone que prácticamente todas las demás partícipes en ese mercado pierden dinero.

La idea de Goldman es tan provocadora como arriesgada. Google, Facebook, Amazon, Microsoft, y Apple se han convertido en empresas previsibles, que controlan sus mercados con puño de hierro y que sangran al resto de la economía. Así pues, Silicon Valley no es un motor del dinamismo empresarial, sino todo lo contrario.

Ahora, sólo cabe esperar cuatro décadas, a ver si acaban como IBM, perdiendo su posición dominante, o si en efecto se confirma que las compañías que más hablan de cambio y de sociedad abierta son una oligarquía tecnológica.