"PAU GASOL ES EL MEJOR DE LA HISTORIA"

by LUCAS SÁEZ BRAVO

EL MUNDO http://www.elmundo.es/deportes/baloncesto/2017/09/04/59ac8696e2704ed1688b45bb.html

Hace 16 años, en Turquía, precisamente donde todo puede acabar, amanecía una leyenda. En el Aski Spor Salonu de Ankara disputaba su primer partido oficial con España un todavía desgarbado Pau Gasol. Su viaje a la NBA también estaba a punto de comenzar. Si su historia con la selección está cargada de medallas y momentos para la eternidad, especialmente avasallador se ha mostrado el de Sant Boi en los torneos continentales. Una aventura incomparable: nadie como él en lo estadístico, tampoco en la frustración que causó en los que tuvo enfrente.

Gasol es la admiración de los rivales, pero también la envidia. A sus 37 años, perfectamente podría alegar cansancio o pereza, como tantos otros en estos veranos de las ausencias. O deberes cumplidos, por supuesto, pues entre los españoles sólo Epi y Buscató disputaron más Eurobasket y únicamente Felipe Reyes iguala su palmarés. Pero no es que decida acudir a la llamada, sino que ofrece su mejor versión y, además, arrastra e inspira al resto. «Ama jugar, pero también ganar. Pau no desaprovecha la oportunidad de agrandar su legado», resume el afamado periodista televisivo turco Ismail Senol (beIN Sports).

Caen los récords con la lógica aplastante de su dimensión histórica. Este lunes, ante Rumanía (19.30 horas, Cuatro)25 puntos le convertirían en el máximo anotador del torneo, superando a Tony Parker (1.104 en 68 partidos, 16 más que el catalán). Gasol lo explicaba estos días desde la normalidad de la visión global: «Aunque lo hagas bien de forma individual, si no contribuyes al éxito colectivo es puramente anecdótico. Tiene sentido y valor cuando tu aportación vale para conseguir una medalla y para ganar un torneo».

La conclusión es unánime: «Pau es el mejor jugador europeo de la Historia». No desde el chauvinismo. Lo admiten, rendidos, aquellos que lo sufrieron. «En este Eurobasket hay carteles de la FIBA que representan a las leyendas del torneo. Están Galis, Sabonis, Petrovic, Parker y... Gasol. El único que sigue aquí. Es exactamente lo que es: una leyenda», confiesa desde Helsinki Yann Ohonna, quien cuenta desde L'Equipe la preciosa rivalidad que España y Francia han mantenido estos años. «Hay una simple estadística que lo dice todo. Parker nunca pudo vencer a Pau en un partido internacional. Tony a menudo dice que sin Gasol y España, Francia habría tenido muchos más títulos. Pero al mismo tiempo reconoce que hizo mejores a Les Bleus, que sin él, Francia tal vez no habría tenido que mejorar tanto para conseguir un oro».

También en Grecia saben lo que es padecer a Pau, o a su influjo. «¡En 2006 tuvimos a la mejor generación del baloncesto griego juntos en la misma cancha! Papaloukas, Diamantidis, Spanoulis, Schortsanitis... Celebramos la victoria ante EEUU. ¡La última derrota de USA Team! Pau se lesionó para la final y nos consideramos campeones del mundo. Pero sus compañeros lo dieron todo por él. También recuerdo que Pau fue la razón por la que España nos eliminó hace dos años», rememora Giannis Stavroulakis, de la Gazzetta helena.

Razona Ohonna: «Si no hubiera sido por la canasta de Holden y aquella segunda parte loca de Francia en 2013, España podría sumar siete oros consecutivos desde 2007». Es decir, la selección se puede mirar cara a cara con los mitos pretéritos. Con aquella URSS que de 1951 a 1971 ganó diez oros de 11, o la más cercana Yugoslavia, cinco oros de siete de 1989 a 2001.

Desde lo individual a lo colectivo. ¿Quién se puede comparar a Pau? Aparecen nombres rotundos, aunque casi todos pierden. «Es duro decirlo, porque tuvimos a Kukoc y Petrovic. Pero Pau es único. Sólo Nowitzki se le puede comparar», comenta Srdjan Fabijanac, periodista de la radio Hrvatska. «En la era moderna, Pau es definitivamente el mejor. No tiene competencia. Lo que Bodiroga fue antes para Yugoslavia, ahora es Pau para España», admite Marija Stefanovic, del diario Informer, desde Estambul, donde la Serbia de Djordjevic espera también su momento de retarse con el grupo español.

«Junto a Nowitzki es el mejor jugador de baloncesto de la historia europea», apunta también el italiano Emiliano Carchia, de la web especializada Sportando. «Sabonis fue una revolución en el puesto de pívot, Bodiroga nunca probó su talento en la NBA, Petrovic fue el gran what if, Galis, Parker..., pero sólo Pau tiene tal continuidad de éxitos. Sólo Nowitzki puede estar a su lado. Dirk, sin apoyos serios en su selección, llevó a Alemania al bronce mundial (2002) y la plata europea (2005)», analiza Stavroulakis. Nowitzki, pues, sostiene el pulso, aunque Senol apunta un matiz a tener en cuenta en las comparativas. «Sabonis, Petrovic, Divac... fueron pioneros. Y Pau es tan bueno como ellos, pero comenzaron algo».

Si un aspecto también llama poderosamente la atención a los medios internacionales consultados por EL MUNDO es la lealtad. Desde aquel iniciático 2001, Pau acumula 52 partidos -sin contar amistosos, Mundiales ni Juegos- con los que están por venir. «Seguir adelante a los 37 muestra la fidelidad, el amor verdadero por sus raíces y por su selección. Debe ser inspirador para el resto», cuenta Ohonna. En la misma línea, desde Croacia, rival el martes de España por el primer puesto del grupo: «Su liderazgo es una lección para los jóvenes, siempre toma la responsabilidad en los momentos difíciles». «Demuestra que para él jugar para España es importante. Muchos de los jóvenes se pierden las competiciones con sus equipos nacionales usando malas excusas», critica Carchia. «Diamantidis dejó de venir a los 30 años, Spanoulis a los 33. A Pau le encanta jugar entre amigos. Él y Navarro conectan el glorioso pasado con el brillante futuro», se resignan en Grecia. «Es una lección. Las ausencias me perecen una falta de respeto. Me pregunto cómo los jugadores que se niegan a ir a su selección no se avergüenzan», lanza Stefanovic.

Otro de los aspectos asombrosos de Gasol es su propia actualidad, como si aún nadie hubiera dado con el antídoto contra su baloncesto a este lado del charco. Con unanimidad, para todos los consultados, es el candidato número uno al MVP del actual Eurobasket, sobre todo si España sigue en modo tirano. Sería su tercer galardón; sólo él mismo y Cosic poseen dos. Aunque se antoja complicado observando la acaparación de puntos de Bogdanovic, Dragic o Schroeder, Pau también podría igualar a Galis como cuatro veces máximo anotador del torneo.

«Gasol ha marcado un antes y un después para España». Recuerda el veterano Fabijanac aquellos tiempos en que un bronce era un éxito y la selección no infundía pavor. Aunque también es casi unánime la imagen que Pau ha dejado grabada a fuego en el imaginario de los rivales. Aquella exhibición -«bestial, inolvidable», se rinde Carchia- de hace dos años en Lille fue icónica, su «chef-d'oeuvre», como la define Ohonna. «Los 40 puntos que nos hizo en semifinales, la venganza tras perder en el Mundial de 2014. Una de las actuaciones más impresionantes de la historia de los Eurobasket. Otro momento imborrable fue la final del Mundial de 2006, llorando y abrazado a su hermano Marc después del oro». «Derrotó él solo a Francia, ¡en Francia! Golpeaba su pecho, gritando mate tras mate con su cara sudorosa. Pau es un buen tipo fuera de la cancha, pero ese día fue un asesino», describe Senol.

A modo de resumen, Stavroulakis: «En general, es el líder de una generación bendita que puede estar junto a la URSS y Yugoslavia como los equipos nacionales europeos más exitosos de la historia».