EL MUSEO THYSSEN-BORNEMISZA RINDE HOMENAJE A LA ESCUELA BAUHAUS EN SU CENTENARIO

by Alicia Torre

Madrid, 2 de diciembre de 2019

El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza ha organizado durante el mes de noviembre y diciembre una exposición sobre la escuela Bauhaus con motivo de la conmemoración del centenario. Las obras, que pone especial énfasis en las obras creadas en el periodo de actividad de la Bauhaus (1919-1933) recorren las obras de artistas relacionados históricamente con la escuela y pertenecientes a la colección del museo.

barhaus

FOTO: Alicia Torre (INFOACTUALIDAD)

La exposición reune obras de Johannes ltten, Lyonel Feininger, Paul Klee, Wassily Kandinsky, László Moholy-Nagy, Oskar Schlemmer y Josef Albers, todos ellos profesores de la Bauhaus así como de Sándor Bortnyik, artista húngaro muy próximo a los ideales de la escuela. En ellas se pone de manifiesto la evolución desde un lenguaje expresionista inicial hacia otro más próximo a las corrientes constructivistas de comienzos de los años veinte. Completa la muestra una selección de libros pertenecientes al barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza que evidencian su interés por la prestigiosa escuela alemana.

La Staatliche Bauhaus            

A finales del siglo XIX la industrialización trajo aparejada la crisis del tradicional modelo artesanal de elaboración de objetos de uso cotidiano. Frente a la escasa calidad de los producidos en cadena, en torno a 1880 se alzaron voces como la del teórico inglés William Morris, quien abogó por la recuperación y mejora de los métodos artesanales. En Alemania, bajo el deseo de liderar la producción mundial de enseres, se optó sin embargo por una vinculación más estrecha entre artistas e industriales.  

Tras la caída del káiser Guillermo II en 1918 y la instauración de la República de Weimar (1918-1933), esta preocupación por los objetos de uso diario se nutrió de las nuevas corrientes renovadoras. Tal fue el caso de la Bauhaus, que literalmente significa «casa de la construcción».

Su fundador, el arquitecto Walter Gropius, propuso una enseñanza libre y moderna, integrada a partes iguales por maestros de teoría artística y de práctica artesanal. Y para ello contó con algunos de los artistas más destacados de la época. La Bauhaus no pudo evitar estar a merced del convulso panorama sociopolítico de entreguerras. Problemas de financiación obligaron a dejar atrás el énfasis inicial en lo maduración personal del alumnado y abrazar un modelo de enseñanza más enfocado hacia la ejecución de encargos.

Los vaivenes políticos forzaron asimismo varios cambios de sede Weimar, Dessau y Berlín y de director Gropius, Hannes Meyer y Mies van der Rohe, y fueron determinantes en su búsqueda del beneplácito del partido nazi en su etapa final.

Desde las últimas décadas, el rol de la Bauhaus se encuentra en continua revisión. Nadie pone en duda sus avanza dos métodos de enseñanza o la calidad de sus diseños. Pero, ¿fue un verdadero motor de la renovación artística o más bien se nutrió de las iniciativas vanguardistas de su época? Por otra parte, ¿cabe seguir defendiendo su supuestamente emblemática oposición al nazismo? Prueba de estas luces y sombras son los estudios recientes que reivindican el papel de sus alumnas, relegadas a talleres considerados menores, como el textil.

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