PEDRO SÁNCHEZ BATE RÉCORDS CON SU NUEVO GOBIERNO

by Felipe Manchón Campillo/ Fernando Morales Rodríguez

Madrid, 7 de junio de 2018

11 ministras y 6 ministros componen el nuevo Gobierno de España, anunciado ayer por Pedro Sánchez, y que ha tomado esta mañana posesión de sus cargos. Se trata de un Ejecutivo rompedor, con más mujeres que hombres en él, y que coloca como prioridades la ciencia, la igualdad y la cultura, entre otros aspectos. En la rueda de prensa en la que anunció la lista definitiva de miembros del Consejo de Ministros y Ministras, el presidente del Gobierno definió el nuevo gabinete como “un reflejo de la sociedad española, modernizador y europeísta”.

La foto de familia del nuevo Gobierno de España (FOTO: Twitter)

En la moción de censura que concluyó con la destitución del Gobierno de Mariano Rajoy y la toma de posesión de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, el secretario general del PSOE anunció su voluntad de conformar un Ejecutivo que respetase la paridad, incluida por el último presidente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, y que se pasó por alto en los gabinetes de Rajoy. Sin embargo, la composición final supera todas las expectativas, ya que las mujeres ministras suponen casi el doble que sus compañeros de gobierno, y muchas de ellas reciben carteras de importancia. La recepción general al nuevo gabinete ha sido buena, destacándose el perfil profesional de la mayoría de los miembros del Gobierno.

El Consejo de Ministras

“España cambió el 8 de marzo. El nuevo Gobierno es fiel reflejo de este movimiento”. Con esta afirmación, Pedro Sánchez justificó ayer el aspecto más destacable de su nuevo gabinete, la amplia mayoría de mujeres en él. El número de ministras en el Gobierno ha pasado de cinco con Mariano Rajoy a once con el PSOE. Solamente una de ellas, la vicepresidenta Carmen Calvo, que suma también las carteras de Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad, ha ejercido responsabilidades ministeriales previas. El resto son nuevas incorporaciones, procedentes de entornos profesionales, como la dirección general de Presupuestos de la Comisión Europea, de donde procede la nueva ministra de Economía, Nadia Calviño, o la fiscalía general del Estado, en la que ejercía Dolores Delgado, nueva responsable de Justicia.

La mayor parte de competencias importantes están en manos de mujeres. La política económica, uno de los elementos fundamentales del país, cuenta con dos responsables, Nadia Calviño y María Jesús Montero, ministra de Hacienda, que ha ejercido las mismas competencias en la Junta de Andalucía, donde ha logrado eliminar el déficit. Tanto Calviño como Montero están comprometidas con las políticas de austeridad y control presupuestario impuestas desde Bruselas. La única vicepresidencia del Gobierno ha sido concedida a la exministra de Cultura Carmen Calvo, a la que también se ha confiado la cartera de Igualdad, recuperada por el presidente del Gobierno en esta composición del Ejecutivo.

María Jesús Montero y Nadia Calviño, responsables económicas del Gobierno de España (FOTO: Twitter)

Asimismo, otros dos ministerios importantes en este sentido, el recuperado ministro de Industria y el de Trabajo, tendrán dos mujeres al frente, Reyes Maroto, diputada socialista en la Asamblea de Madrid, y Magdalena Valerio, responsable de Seguridad Social y Pacto de Toledo en la ejecutiva socialista. Las responsabilidades de la portavocía recaerán de nuevo en una mujer, la nueva ministra de Educación, Isabel Celaá, que fue consejera en el Gobierno de Patxi López en el País Vasco, y que deberá afrontar la posible reforma de la LOMCE, para la que sería necesario un acuerdo de amplia base que una a los agentes sociales y a los partidos políticos. También de un gobierno regional, el valenciano, procede la nueva ministra de Sanidad, Carmen Montón, que ha liderado el esfuerzo del ejecutivo de Ximo Puig para revertir la privatización de la sanidad en esta comunidad, y que reemplazará a Dolors Montserrat.

Robles, a Defensa con las competencias del CNI

Uno de los últimos ministerios en anunciarse fue el de Defensa. Después de diversas especulaciones mediáticas que apuntaban al nombramiento del exsecretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez, finalmente la nueva ministra será Margarita Robles, de la que ya se sabía que iba a figurar en el nuevo Gobierno, pero no se sabía en qué departamento. Robles, que ejerció diversas responsabilidades en los Gobiernos de Felipe González antes de regresar a la judicatura, será la tercera mujer en dirigir Defensa, un departamento que recupera las competencias del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que durante los últimos años ha estado en manos de la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría.

Durante los últimos días, parecía evidente que Robles, jueza de profesión, sería ministra de Justicia. Sin embargo, el martes a última hora un medio digital informó de que no sería así, y a mediodía de ayer, fue anunciado que la nueva ministra de Justicia será la fiscal Dolores Delgado, miembro de la Audiencia Nacional y del Consejo Fiscal, y experta en la lucha contra el terrorismo yihadista. También es experta en su campo Teresa Ribera, que dirigirá el nuevo ministerio para la Transición Ecológica, que combina las competencias de medio ambiente y cambio climático, y que confirma el compromiso del nuevo Gobierno con la ecología.

Otra de las políticas que aparecía en todas las listas como integrante del nuevo gabinete era la diputada catalana Meritxell Batet, que se pone al frente del ministerio de Política Territorial y Función Pública, con especial atención al conflicto con Cataluña. Batet ha ejercido diversas responsabilidades en el PSOE, llegando a ser número 2 de Pedro Sánchez, pero su apoyo a Patxi López en las primarias socialistas provocó que se alejase del hoy presidente del Gobierno. Sin embargo, su nombramiento viene a demostrar la confianza que Sánchez tiene en Batet, a la que encarga una de las políticas más sensibles del momento, la gestión de la crisis catalana.

Las tres sorpresas finales

Los nombres de las ministras y ministros del Ejecutivo de Sánchez fueron anunciándose poco a poco a partir del martes. Sin embargo, el entorno del presidente avisaba de que quedaban algunas sorpresas, y estas se dejaron para el final. La primera se conoció a media mañana de ayer, la nominación del astronauta Pedro Duque, el primer español en viajar al espacio, como nuevo ministro de Ciencia, Innovación y Universidades. La recuperación de esta cartera por parte del Gobierno socialista queda rematada con la elección de Duque, que es ingeniero aeronáutico, y que había mostrado en años pasados su compromiso con causas progresistas. Pedro Duque es el segundo astronauta en el mundo en ocupar un ministerio, tras el canadiense Marc Garneau, actual ministro de Transportes en el gabinete de Justin Trudeau.

Pocos minutos antes de que el presidente Sánchez compareciese ante la prensa para confirmar la composición de su nuevo Ejecutivo, se anunció el nombre del nuevo inquilino del ministerio del Interior, alguien que no estaba en ninguna quiniela, el presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional y vocal del Consejo General del Poder Judicial Fernando Grande-Marlaska. El nombramiento de Grande-Marlaska sorprendió a todos, ya que se trata de un magistrado con tendencias conservadoras, ejerciendo sus actuales funciones en el CGPJ a propuesta del Partido Popular, y sonó como fiscal general del Estado en 2016. Sin embargo, el juez ha decidido aceptar la oferta de Sánchez para hacerse cargo de este ministerio. Grande-Marlaska se convierte además en el primer ministro del Interior que ha reconocido su homosexualidad.

Pedro Duque, Fernando Grande-Marlaska y Màxim Huerta (FOTO: Twitter)

El último nombramiento, el de Cultura, un ministerio que Sánchez había anunciado que recuperaría después de varios años en que estuvo inserto en Educación, no se desveló hasta la propia comparecencia del presidente del Gobierno. Nombres como el de la escritora Elvira Lindo o el del periodista Iñaki Gabilondo habían sonado como posibles ministros, sin embargo, el nombre del nuevo ministro dejó sorprendido a todo el mundo. Se trata del periodista y escritor Màxim Huerta, colaborador de programas como “Ana Rosa”, y muy conocido por el gran público. El de Huerta es un perfil mediático, pero diversas fuentes insisten en que es un ministro más sólido de lo que puede parecer a primera vista.

Borrell y Ábalos, la guardia pretoriana de Sánchez

Más allá del número de ministras y de los nombramientos más mediáticos, dos de los primeros integrantes del Gobierno que se anunciaron dotan de fuerza política y simbólica al Ejecutivo y a su presidente, Pedro Sánchez. El primero es Josep Borrell, nuevo ministro de Asuntos Exteriores. Borrell ya había sido ministro con Felipe González, y, aunque oficialmente estaba retirado de la política, fue uno de los principales apoyos de Sánchez en su regreso a la secretaría general del PSOE, y es uno de los críticos más acérrimos con el independentismo. Aceptando esta cartera, una decisión que el ministro justificó por la gravedad del momento, Borrell asume una posición de ministro de Estado, y será de gran utilidad para el presidente del Gobierno.

Asimismo, el ministerio de Fomento ha recaído en José Luis Ábalos, secretario de Organización del PSOE, y el principal aliado de Sánchez desde que fue destituido como secretario general socialista en 2016. La presencia en el nuevo gabinete de Ábalos, que defendió la semana pasada la moción de censura contra Mariano Rajoy, se daba por descontada, y algunas fuentes especulaban incluso con que pudiese asumir una de las vicepresidencias del Gobierno. Sin embargo, se encargará de un ministerio con una alta dotación presupuestaria, manteniendo su cargo en el PSOE.

Al frente del partido en el Congreso de los Diputados, finalmente, quedará la vicesecretaria general del PSOE Adriana Lastra, nueva portavoz parlamentaria, sustituyendo a Margarita Robles. Pedro Sánchez quería garantizar que el día a día del Congreso quedase en manos de una persona de su confianza, pero que además fuese sólida. Lastra cumple ambas características, y deberá lidiar con una situación parlamentaria compleja en la que necesitará abundantes dosis de mano izquierda y diplomacia.

“Un gobierno abierto para dialogar con aquel que piensa distinto”

La composición del Ejecutivo fue anunciada por el presidente del Gobierno en una rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa, después de haber despachado con el rey Felipe VI y haberle informado al respecto. Pedro Sánchez presentó este gabinete como un Gobierno abierto, que aspira a representar a la mayoría de la ciudadanía. “Este Gobierno está comprometido con la igualdad” explicó el presidente, al anunciar oficialmente que este será el primer Ejecutivo de la historia de España en que las mujeres sean mayoría.

Sánchez también quiso insistir en el perfil europeísta y profesional del nuevo Gobierno, y agradeció a los componentes de este haber aceptado su oferta, aparcando sus carreras para dedicar su labor al servicio público. “Los ministros y ministras que forman parte del nuevo Gobierno – declaró el presidente – son respetados y reconocidos profesionales que comparten una misma vocación de servicio público y una misma visión de la sociedad, progresista, modernizadora y europeísta”.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anuncia la composición de su Gobierno (FOTO: Fernando Morales)

El jefe del Ejecutivo explicó también que su gabinete persigue también la modernización de España y la reconstrucción de la cohesión social dañada en estos años, “con realismo, pero con ambición, preparado y con ganas de hacer de España un país mejor”. En esta comparecencia de medios en la que no aceptó preguntas, el presidente del Gobierno no mencionó cuál es su calendario de cara al adelanto electoral al que se comprometió durante la moción de censura.

Los retos del nuevo gabinete

El habitualmente pausado ritmo de la política española se ha acelerado durante los últimos días, a partir del triunfo de la moción de censura, que ha provocado el desembarco de Pedro Sánchez en La Moncloa, la anunciada dimisión de Mariano Rajoy al frente del Partido Popular, y un cambio sin precedentes en la vida pública que comienza una etapa completamente diferente en que los códigos del pasado ya no sirven.

La situación del Gobierno de Pedro Sánchez, en minoría parlamentaria, no tiene precedentes. Sin embargo, la nominación de los ministros y ministras de este gabinete ha superado todas las expectativas. Ninguna quiniela preveía la formación de un Gobierno de este perfil, en el que numerosos profesionales han sacrificado sus carreras profesionales para formar parte de él, y en el que hay una presencia mínima de políticos. Tan sólo dos ministros, la vicepresidenta Carmen Calvo y el ministro de Asuntos Exteriores Josep Borrell, fueron miembros de pasados Ejecutivos. La primera gran prueba de la presidencia de Pedro Sánchez, que era la conformación del Gobierno, la ha pasado con buena nota.

A partir de ahora, todo es incierto. A nivel económico, próximamente la ministra de Hacienda tendrá que comparecer ante el Senado para explicar el contenido de los Presupuestos Generales del Estado aprobados por el PP, pero sobre los que los socialistas se han apoyado para lograr el apoyo del PNV a la moción, y también se celebrará en las próximas semanas una sesión parlamentaria para determinar el techo de gasto público para el año 2019. Estos son los primeros retos del nuevo Gobierno, que además tiene fecha de caducidad, un máximo de dos años antes de que termine la legislatura, y la amenaza de la convocatoria de elecciones planeará en todo momento sobre el Ejecutivo. Sin embargo, el cambio de vientos políticos puede favorecer la permanencia de este Gobierno. La composición, en todo caso, invita a pensar que el Consejo de Ministros y Ministras durará más de lo que parecía hace una semana. Solamente el tiempo dirá qué ocurre.

Deja tus comentarios

Enviar un comentario como invitado

0
terminos y condiciones.

Comentarios

  • No se han encontrado comentarios