FALLECE UNA MUJER…¡NO! DECID ASESINATO, Y EN PORTADA

by Saúl Trevejo Serrano

Nuria Valera: “Hemos pintado las paredes, pero no hemos tocado los cimientos”

Resurge el tema de la violencia machista, y no se entiende por qué se otorga una atención escasa hacia los crímenes contra las mujeres. Se publicaría de forma totalmente diferente si la víctima fuera un hombre y la criminal una mujer. Reflejada queda ya, durante todo el encuentro celebrado en la universidad, la sensación de superioridad que otorgan los medios a la sección masculina. Este es el punto de partida desde se empiezan a sacar conclusiones sobre la discriminación de género en los medios.

Montserrat Domínguez, Magda Bandera, Cristina Fallarás, Ana Pardo de Vera y Nuria Valera, directoras de periódicos como El Huffington Post, La Marea, Diario 16, Público u Hotel papel participan en la mesa redonda que ha tenido lugar en la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM.

Las protagonistas reflejan sus experiencias personales respecto a las condiciones laborales. En un mundo lleno de prejuicios machistas tienen la seguridad de decir que son “épocas”, una pura mentalidad arraigada en el pasado, donde la mujer estaba catalogada en el escaparate del segundo plano. “Algo ha cambiado, antes te pegaba tu padre, te violaba tu tío…”, expresó Cristina Fallarás. Algo ha cambiado, sí, pero el mejor ejemplo de costumbrismo machista lo da Montserrat: “Ahí estaba Hillary, la elección de Trump, marcha atrás”.

Nuria Valera apunta que: “Hay una estructura patriarcal que te pone una mirada distinta a la hora de ser mujer”. Es un acto de manipulación industrial donde no encaja la imagen femenina, consiste en una endogamia económica masculina donde la preocupación no está en contar lo que sucede sino lo que se dice de lo que sucede. Confirmado queda por Cristina Fallarás en su viaje a Polonia junto a otros periodistas, en el que ella era la única mujer: “En el viaje querían que me retirara a mi habitación para irse a un prostíbulo”. Información que nunca saldrá a la luz debido a las influencias políticas. “La política decide hasta el aire que respiramos”, matiza Ana Pardo de Vera. Un aire impuro que rodea todo un “techo de cristal”, el favoritismo laboral. El cristal se queda corto para Nuria Valera, que prefiere llamarlo “techo de hormigón”.

Las ponentes insisten en la política de discriminación de género, sitúan la palabra SILENCIO como titular del evento. “A cambio de ese silencio, de ese aguante, se obtiene la recompensa de escalar posiciones”. Asimismo se aborda la brecha salarial: “Da igual el esfuerzo, aunque hagas más que el hombre, te pagarán menos”.

Ese es el sistema propio de un mercado que lidera al oficio, que lidera a los sueños… “te matan por errores minúsculos”, destaca Magda Bandera. Montserrat Domínguez añade que “no todos los hombres tienen esa actitud ante el modelo, el modelo los busca así, pero los hay con conciencia… Hay que saber buscar”.

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