“DIANA”, EL EMPODERAMIENTO DE LA MUJER A TRAVÉS DE UNA PROSTITUTA

by Nerea San Miguel

Madrid, 19 de septimebre de 2018

El periodista y director de cine Alejo Moreno ha preestrenado este martes en la Facultad de Ciencias de la Información su primera película, “Diana”, una reivindicación de la energía y la fuerza de la mujer plasmadas a través de la relación entre una prostituta a la que le gusta su trabajo y un joven empresario que contrata sus servicios. Tras la proyección de la película, el director y algunos miembros del equipo, como sus protagonistas Ana Rujas y Jorge Roldán, y la directora de fotografía Irene Cruz, han asistido a un coloquio en el Salón de Actos de la facultad.

“En la película el tema no es la prostitución, o por lo menos pretende ir mas allá” aseguraba Alejo Moreno al comienzo del coloquio, pues su película, a la que el define como una obra de arte, confronta su historia desde la perspectiva de una prostituta a la que para empezar ha querido liberar de los estereotipos de mujer maltratada, explotada contra su voluntad en un trabajo que se aleja totalmente de lo que sería la calidad de vida, y dotarla más bien de fuerza, carácter y decisión, “cuando ella tiene la entrevista es una empresaria, una tía preparada para el mundo y cuando recibe a un cliente saca su parte más  seductora y más divertida, ella disfruta con su trabajo” argumentaba Ana Rujas, la actriz que da vida a esta escort de lujo de la que trata la película. 

Ambos han coincidido en señalar que ha sido muy complicado trabajar este personaje y conseguir que el mensaje llegase al público de manera sutil, lo que se ha logrado gracias a un trabajo de investigación en el que se ha hablado con algunas de las chicas para explicar el tema y elaborar el guion con cuidado para no caer en la apología de la prostitución. El director ha afirmado que la decisión de hacer esta cinta era acabar con el discurso negativo vinculado a la prostitución, pues, como argumentó, se trata de otra forma de vida, comparable con poder estar explotado en cualquier otro trabajo, como en “El Corte Inglés”. “Aquí no vale cualquiera, hay que ser fuerte, lo dicen todas, y, para dedicarte a esto, te tiene que gustar el sexo, si no, no aguantas ni dos semanas. Hay mujeres así, puede haber gente a la que le cueste creerlo, pero yo he hablado con ellas” aseguró el director.

La opinión de Ana Rujas sobre la prostitución ha variado

Por su parte, la protagonista del film, Ana Rujas, confesó que su opinión sobre la prostitución ha cambiado tras hacer la película y conocer a todas estas mujeres que se dedican voluntariamente a esto. “Lo que se defiende - comentaba la actriz - al final es una persona que hace lo que quiere, y hasta ahí estoy de acuerdo”. Alejo Moreno también defendió un cambio en la visión social de la profesión, huyendo de la visión que se ha tenido hasta ahora, defendida por ideologías como el machismo, pero también como el feminismo, el vaticanismo o el conservadurismo, que retratan a la mujer y a su sexualidad como algo intocable y que solamente se debe entregar cuando hay amor. Moreno defendió en esta rueda de prensa que esto no tiene por qué ser así para todo el mundo.

El equipo contaba una anécdota que les sucedió en el Festival de Cine de Málaga, donde colocaron un póster de 3 metros de alto con una representación de la diosa diana mostrando su sexo y totalmente desnuda, lo que causó todo tipo de reacciones, y les obligó finalmente a cambiar la portada de la película. “Una cosa es efectivamente colocar a una mujer desnuda para vender bombones y otra cosa es una obra de arte. Nosotros estamos planteando una obra de arte, y es una reivindicación de esa energía vital” defendía Moreno, que no entiende la animadversión que existe hacia el cuerpo de la mujer, algo que no ocurre con el hombre.

Pero, sin duda, y como ha defendido el director, el cine busca siempre victimizar a las prostitutas, a las mujeres en general, y contaba que cuando enseñaba el guion a diferentes productoras, estas le obligaban a quitar complejidad al personaje y darle totalmente la vuelta, algo a lo que Moreno no estaba dispuesto. “Hay que empezar a contar historias donde la mujer no sea siempre una víctima, un objeto al que apuñalar, alguien que no se defiende. Claro que hay víctimas e historias que hay que contar, casos de abusos. Pero creo que las ficciones tienen mucha fuerza para contar historias donde la mujer las devuelve o simplemente sabe protegerse” afirmó el director.

Alejo Moreno también quiso realizar una crítica hacia la actitud de los medios de comunicación en su película, a los que retrata y acusa de no estar interesados en dar voz a las prostitutas, con las que es muy fácil contactar, pero que no interesan, lo que, para él, manda un mensaje parcial. En este sentido, Moreno protestó acerca de la visión de la prostitución como una esclavitud, y que esta visión no se extienda a otras realidades como la industria de la moda, citando para ello el libro “Teoría King Kong”, de Virginie Despentes, una escritora que ejerció la prostitución y desarrolla este tema, y que ha sido una gran fuente de inspiración para el autor.

Alejo Moreno también se expresó al respecto de los medios de comunicación, a los que acusó de no estar interesados en dar voz a las prostitutas, con la que es muy fácil contactar, pero que no interesan, lo que, para él, manda un mensaje parcial. En este sentido, Moreno protestó acerca de la visión de la prostitución como una esclavitud, y que esta visión no se extienda a otras realidades como la industria de la moda, citando para ello el libro “Teoría King Kong”, de Virginie Despentes, una escritora que ejerció la prostitución y desarrolla este tema, y que ha sido una gran fuente de inspiración para el autor.

“Para mí, ella es una heroína”

Al hilo del poder que ejercen los medios de comunicación en nuestra sociedad, el director ha querido destacar el papel que está tomando la política en la actualidad, ya que cada vez están más cerca, y habla del peligro que supone el proyectar algo de nosotros en lugar de serlo de verdad, como hacen los políticos. "Mi opinión es que, mientras tengamos una actitud mesiánica ante los problemas, si creemos que va a venir alguien como Podemos o Ciudadanos y nos va a salvar, nos pegaremos una hostia después de otra, debe venir de la fuerza interior del propio individuo y el personaje de Sofia lo expresa” alegaba Moreno, que asegura que el cine español está demasiado acostumbrado a que los personajes hablen de manera directa sobre lo que pretenden criticar, cuando él piensa que el cine “es mucho más que eso” y se puede conducir de una manera mucho más sutil, sugiriendo más que mostrando. 

Es por esta misma razón por la que quería que, sin mencionar la crisis, los personajes fueran producto de la misma, con la tensión e incertidumbre que surgió en las personas cuando esta comenzó. “Para mí ella es una heroína y viene a sobreponerse a todo eso, no quiere pertenecer a toda esta sociedad que nos hemos montado que esta constantemente como intentando buscar ídolos que nos salven” argumentó el director.

La cara oculta de La Castellana

La simbología oculta es una de las principales esencias que guarda la película, como el nombre de Diana sugiriendo a la mujer empoderada, la diosa de la caza  y que se encuentra representada en varios cuadros en el interior de la casa o la elección por parte de Irene Cruz, directora de imagen de utilizar una Canon C300 que fue la utilizada entre otras películas para “La vida de Adèle”. En la cinta, se han mezclado la música melancólica de Schubert que refleja el interior del personaje, y el trap de Bad Year en contraposición para reflejar una sociedad que viene con menos prejuicios. Ambos estilos pretenden mostrar que todo es compatible en la sociedad actual.

Asimismo, una de las simbologías más importantes se encuentra en la zona en la que se desarrolla la película, el paseo de la Castellana. El director aseguró que él no es de Madrid, y que ve a la capital como un sitio duro y que no identifica cuando ve las últimas películas que se han hecho, que retratan la capital a través del barrio de Malasaña. Moreno señaló que esta zona es muy simbólica, pues muestra una evolución histórica de Madrid y toda España, pasando de los palacetes y la burguesía al Business Center, símbolo de la economía actual, pasando por la zona de edificios del franquismo. “La Castellana es una zona expresiva que habla por sí sola” expuso el director, quien defendió que otra de las razones que hacen de esta zona un lugar especial es la presencia de la prostitución en la zona, donde hay oficinas de las que salen trabajadores a encontrarse con su escort favorita a la hora de comer.

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