SETSUKO THURLOW, SUPERVIVIENTE DE HIROSHIMA: “LA HUMANIDAD NO PUEDE REPETIR ESTAS ACCIONES”

by Carlos Ibarra G., Sofía Sánchez

27 de febrero de 2020

“Durante toda la noche vimos cómo ardía la ciudad entera” confesaba la superviviente del ataque nuclear en Hiroshima, Setsuko Thurlow, durante el “Encuentro Telos” celebrado en el Espacio Fundación Telefónica. La activista estuvo acompañada por Carlos Umaña, miembro del Grupo Directivo Internacional de Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN) y vicepresidente regional de Asociación Internacional de Médicos para la Prevención de la Guerra Nuclear (IPPNW). Los dos premios Nobel de la Paz en 2017 conversaron sobre Hiroshima y la actualidad en cuanto a las armas nucleares.

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Carlos Umaña y Setsuko Thurlow durante el acto (Foto: Sofía Sánchez, INFOACTUALIDAD)

La superviviente del holocausto nuclear en Hiroshima, activista y Premio Nobel de la Paz en 2017, Setsuko Thurlow, comenzó el acto dirigiendo al público del auditorio a la mañana del lunes 6 de agosto de 1945. El avión norteamericano Enola Gay dejó caer la bomba atómica Little Boy sobre la ciudad de Hiroshima. La activista recuerda que un destello blanco y azulado lo detuvo todo. El silencio en la ciudad era total. El edificio donde se encontraba en aquel momento quedó colapsado y Thurlow perdió el conocimiento. Al despertar, escuchó la voz de un soldado, “no dejes de moverte, sigue avanzando”, quién la ayudó a salir de los escombros antes de que se incendiaran.

Thurlow continuó recordando cómo al salir del edificio colapsado “Aquellos seres tenían los pelos de punta, la piel estaba quemada, les faltaban extremidades…incluso algunos llevaban sus ojos propios en las manos”, argumentó Thurlow, para añadir que "durante la noche vimos cómo ardía la ciudad entera, estábamos paralizados por tanta muerte y tanto sufrimiento humano", relataba la activista. Aquel día murieron alrededor de 140.000 personas debido a la fuerza de la bomba, que aumentó a más de 4.000ºC el centro de la ciudad, y los que no lo hicieron, padecieron severos efectos de la radiación durante meses o murieron a causa de ella. La superviviente añadió que “en esos momentos nadie sabía lo que eran las armas nucleares, la gente empezó a morir unos días después. Todas las mañanas nos mirábamos por todo el cuerpo en busca de señales que indicasen un síntoma”.

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Setsuko Thurlow durante su participación en el debate (Foto: Sofía Sánchez, INFOACTUALIDAD)

Hambre, sin atención médica y discriminación 

La superviviente describió las numerosas dificultades que su pueblo vivió durante los años siguientes: el hambre, la falta de atención médica y vivienda, la discriminación social… “Las personas nos temían a los que habíamos estado en Hiroshima”. A todo esto, se le tenía que añadir el sufrimiento ocasionado por la Comisión de Víctimas de la Bomba Atómica, un organismo americano cuyo propósito era, lejos de proporcionar tratamiento o apoyo, el estudio de los efectos de las radiaciones en el cuerpo humano. El pueblo japonés, según argumenta Setsuko Thurlow, ante la necesidad de liberarse, expresaba y expresa su dolor, en su mayoría, mediante la escritura. En 1945, se confiscaron alrededor de 32.000 artículos y se enviaron a Estados Unidos.

El acto se cerró con un diálogo entre la propia Setsuko Thurlow y Carlos Umaña, premio Nobel de la Paz en 2017, miembro del Grupo Directivo Internacional de ICAN y vicepresidente regional de IPPNW.

Carlos Umaña: “España no ha apoyado el tratado contra las armas nucleares”

Durante la ronda de preguntas, el miembro de la ICAN informó al público asistente en el acto de que hace 10 años, más de 100 países empezaron a presionar a los grandes estados en la prohibición de las armas nucleares. Indicó que en el año que ganaron el Premio Nobel de la Paz, 122 países votaron a su favor “algunos de ellos hoy en día están a favor de las armas nucleares”, indicaba Umaña.

También mostró su disconformidad hacia la cantidad económica que mundialmente se gasta en el mantenimiento o desarrollo de armas nucleares, pues actualmente se gastan más de 160 mil millones de dólares al año.

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Público durante el acto en el Auditorio de Espacio Fundación Telefónica (Foto: Sofía Sánchez, INFOACTUALIDAD)

Sin embargo, Umaña señaló su optimismo actual, pues “la sociedad puede suponer una gran presión para un país. Con el apoyo de las personas, muchos países podrían firmar el tratado de prohibición”, para añadir que “España no ha apoyado al tratado contra las armas nucleares a pesar de que cuento entró en la OTAN en 1982, una de las condiciones era firmar este tratado”. Además, informó de que durante la gira de ambos Premios Nobel con esta experiencia, Umaña y Thurlow tuvieron la oportunidad de reunirse con Ada Colau en Barcelona y tuvieron “muy buenas impresiones y un recibimiento agradable”

“Nunca debemos olvidar”

El público, a su vez, se interesó por la Cúpula Genbaku de Hiroshima y el motivo de por qué no fue destruida en su día. "Todos sentíamos que, aunque fuera doloroso, nunca deberíamos olvidar lo que habíamos vivido. La humanidad no puede repetir estas acciones. Los conflictos deberían resolverse de una forma distinta, no matando o derritiendo a seres humanos". A la pregunta sobre el camino hacia la prohibición definitiva y global de las armas nucleares, Carlos Umaña contestó: "Soy optimista y realista a la vez. Los optimistas son realistas, porque las únicas personas que pueden cambiar el mundo son las personas que creen en el cambio".

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Carlos Umañana y Setsuko Thurlow en el debate posterior del acto (Foto: Sofía Sánchez, INFOACTUALIDAD)

“Persona bombardeada”

Aquel día, a los 13 años, Setsuko Thurlow se convirtió en una hibakusha, en japonés, “persona bombardeada”. Es el término que se utiliza para designar a las personas que sobrevivieron a los ataques nucleares. Hoy, 75 años después del desastre, Thurlow es, además de activista mundial y Premio Nobel de la Paz 2017, trabajadora social. “Ahora puedo entender como los humanos de una manera cognitiva pueden llevar ese proceso, la gente deja de sentir, no pueden llorar. Los estímulos son tan fuertes que te paralizan”, comentó la superviviente.

Thurlow ha recibido también, la medalla de la Orden de Canadá, la Medalla del Jubileo de Diamante de la reina Isabel II, o el Premio Musulmán Ahmadiyya al Avance de la Paz. Además, la ciudad de Hiroshima le nombró “embajadora de la paz” en 2014 y, en 2015, la Asociación de Control de Armas le designó “persona del año”.

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