“EL DOBLE MÁS QUINCE”, LARGOMETRAJE SOBRE UNA HISTORIA DE AMOR UNIDA POR EL MIEDO

by Alejandra García, Shakira Ferré

Madrid, 25 de febrero de 2020

Mikel Rueda, director de “A escondidas”, y Germán Alcarazu, actor de “A escondidas”, presentaron en la Facultad de Ciencias de la Información el largometraje “El doble más quince”, una historia de amor poco convencional, que se estrena en cines el 28 de febrero.

DId28S4UIAEpzYG

Maribel Verdú y Germán Alcarazu en "El doble más quince"

Rueda y Alcarazu trabajaron juntos, una vez más, para dar vida a este drama amoroso entre un adolescente y una mujer adulta, unidos por la necesidad de entender la vida. En el coloquio, el director resumió la historia contando que “va de dos almas que de repente se encuentran”. También expresó que, al momento de escribir, decidió hacerlo sin pensar, aún cuando el tema podía ser delicado según la persona que lo viese. Rueda buscó reflejar su experiencia vivida en su juventud. que tiene muy presente a la hora de escribir, y la adulta, que sigue experimentando; todo ello, dejando claro que no pasa nada por no saber qué es la vida, ya que “la vida es vivir con ese miedo”.

El director habló sobre las edades de los protagonistas y aclaró que Eric (Germán Alcarazu) tenía 16 años, mientras que Ana (Maribel Verdú) tenía 47, lo que explica el nombre del largometraje, aunque no se menciona en ningún momento. Por otro lado, mencionó que, al momento de escribir sobe esa idea, tuvo en cuenta jugar con el silencio y con el enfoque de la cámara; todo ello para enfatizar únicamente la relación entre los protagonistas y dejar fuera todo lo que no fueran ellos.

Alcarazu habló sobre su relación con Rueda y con su personaje

“Cuando haces lo que te gusta, es un premio; pero cuando tienes a alguien con quien compartirlo, el trabajo deja de ser trabajo”, es la frase con la cual Alcarazu describió su relación con Rueda. El joven actor desveló haber conocido al director a los 15 años, cuando le ofrecieron hacer un casting en su colegio, al que no tenía pensado presentarse. Mencionó que éste se convirtió en una persona importante para él, que coincidió con el en varios proyectos. Por otro lado, habló sobre la relación que tuvo con su personaje y contó que se sintió muy identificado, al ser “Eric” un adolescente muy maduro para su edad. A su vez, mencionó que de joven no era muy conformista y siempre se planteaba cosas, que son las mismas características que comparte con su personaje.

Tanto Rueda como Alcarazu afirmaron que la escena más difícil fue la secuencia sexual. El actor explicó que esa fue su primera escena de ese tipo, de la que tuvo conocimiento al leer el guión, aunque reconoció que ésta en ningún momento le supuso un problema. Desde el principio, una parte de él estaba preocupada por la llegada del rodaje pero ese día se sorprendió por lo tranquilo que se sintió; añadiendo que lo ayudó la confianza en Rueda y Maribel Verdú Por otro lado, el director admitió haber estado muy nervioso antes de grabar, pero que se le pasó al momento de grabar la escena.

Entrevista a Alcarazu y Rueda en exclusiva para Infoactualidad (Fuente: Infoactualidad)

El juego entre los tonos azulados y el rojizo de los protagonistas

El director puso de manifiesto la gran importancia que le dio al uso de los colores en escena. Su objetivo fue jugar con la química de los personajes mediante el uso de los colores rojizos. Para “Eric”, el personaje masculino, eligió un rojo vivo, mientras que, para “Ana”, el personaje femenino, escogió un rojo granate. Todo ello acompañado del tono azulado de las escenas, para mostrar que “viven en mundos fríos”.

Rueda, licenciado en Comunicación Audiovisual, explicó que el secreto para triunfar en el cine era ser perseverante, ya que “no llega el que primero toca”. Expresó que “es muy complicado hacerse camino” en el mundo audiovisual pero “si te gusta lo que haces, lo puedes conseguir”. Unido a ello, aconsejó hacer un grupo con amigos de la carrera para “intentar y fallar” en equipo. También habló sobre su experiencia, mencionando que trabajó 4 años en producción y a los 26 pidió una beca para estudiar cine en Nueva York, decisión que le llevó tiempo tomar pero que terminó haciendo al decidir “luchar por eso que quería”.